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Re: Angels & Demons (Traducción Completa)

Notapor moiLolita30 » 25 Nov 2009 19:41

Capitulo 15 - Limpio

La figura se estabilizó, centrado difícilmente en la puerta del extremo lejano del cuarto y con la determinación arenosa de mantenerse firme. Se movía con la medida del aire lento de un borracho, dando cada paso con inseguridad, tratando difícilmente de caminar hacia delante. Parecía haber llegado a su manera con éxito hasta las sillas y mesas, de repente, el suelo parecía moverse bajo él. su cuerpo se desvió hacia un lado, sus brazos y piernas, se movían como una marioneta desechada, no reaccionaba, su rostro permanecía intacto, soñoliento, su expresión medio sonriente. su hombro apoyado en el lado de una silla, que se cayó hacia atrás y se golpeó contra el suelo, en la moderna y elegante casa Soho situada en la calle London Greek, solo para socios, permanecer allí es un definitivo no, no, no estoy quedando bien. La mayoría de las noches el lujoso club situado en el corazón de las grandes obras teatrales se llena de anfitriones jovenes británicos del mundo del espectáculo, para ver y ser vistos, los saludos, los besos el sistema uber-de moda, el lánguido, clones cosmopolitan fumando cigarros. No te fijas en eso ó aún peor los famosos están allí. No, este es su santuario.
Donde acuden para escapar de la vida en las pesceras del estrellato. Es un lugar de refugio, un famoso Nirvana.
Rob había recibido la invitación de la casa Soho aquella noche e ignoraba la clientela tan glamurosa que allí había, pero él llegó formando escándalo delante de ellos, se olvidaron de la etiqueta de la casa y se quedaron boquiabiertos. En el verano del 2000 Rob se dejó caer por la barra de un club para tomar un trago. “Solo uno” se dijo a sí mismo, pero fue más allá. Dos horas después estaba deambulando entre las mesas pidiendo coca. Sin embargo no estaba de suerte, “¿Qué coño es esto?” se preguntaba mientras se dirigía hacia la puerta. Era el Soho después de todo. No puedes conseguir drogas allí.
Todas esas reuniones de AA. El mantra de “Me llamo Robert y soy un alcohólico”, la mano que lo sujetaba de David Enthoven no sirvió de nada. A pesar de sus previas declaraciones acerca de las drogas y el alcohol libre de existencias, Rob había vuelto a caer donde comenzó, destruido. Con ineptitud milagrosa él no había podido esa noche competir contra ese comercio de la importación y exportación colombiana del negocio, pero no tuvo ganas de intentarlo. Los tambores de la jungla batían y los susurros entre la multitud significaban que la nueva vida limpia del Sr Williams había recaído de manera espectacular. Corrían rumores de que él estampó la puerta de un pequeño restaurante italiano en la lujosa localidad de Notting Hill. La sala instantáneamente se llenó de silencio, como si se tratara del artista más famoso de la tierra, borracho y desaliñado, comenzó a preguntarles a los alucinados comensales si sabían que coche estaba aparcado afuera. “Alguien ha vomitado en tu Porsche” dijo sin apenas poder articular palabra.
Por otoño, su compañía de discos llegaron a una situación limite y dolorosa y mandaron precipitadamente a Rob al Caribe con Guy Chambers.
La línea oficial era que “estaba agotado y no se encontraba bien” se había ido en unas vacaciones privadas. La verdadera historia era que Rob no estaba a gusto otra vez. El peligro acechaba durante unos meses. En una entrevista a la revista Q en verano Rob explicaba con todo lujo de detalles el peligro que estaba corriendo como un alcohólico recuperado. “No bebo socialmente, pero no sé si eso durará mucho” dijo, “Si bebo me machaco y si no también. Cuando no estoy bebido, no me siento yo mismo, porque no soy capaz de comunicarme con nadie, cuando a mi eso es lo que me gusta. Nada espontáneo sale de mi boca aparte de “¿Tienes cocaína?” es horrible, ¿no es cierto?” su extraña descripción de cómo compuso la canción “Better Man” para su tercer disco Sing When Youre Winning levantó ampollas. Williams declaraba que rezaba al espíritu del malogrado John Lennon y que el asesinado Beatle le ayudaba a componer melodías. “Me sentaba fuera con mi guitarra y pensaba, “solo tengo que invocar a John Lennon y si él me está escuchando quizás me diga algo”. Puede parecer arrogante o chiflado, pero empecé a tocar los acordes y terminé de componerla en una hora”. Su lucha con su ansiedad iba incrementando evidentemente. “En un mundo perfecto nunca tomaría drogas ni bebería de nuevo, pero tengo una enfermedad” dijo, “no te diré el por qué lo hice. Es divertido. Deseo sentir esa diversión pero sin que el miedo regrese”.
Volvió a caer en sus adicciones no podía haber sido una época más mala para EMI. Sing When Youre Winning, otro titulo dirigido a su enemigo Gary Barlow, fue publicado a finales de Agosto del 2000. Había comenzado una gira mundial con 21 fechas en Gran Bretaña. A primeros de Noviembre estaba fuera de lugar en la grabación del video de su próximo single Supreme esa grabación se terminó en un corto periodo de tiempo.
Después estaba volando para los premios MTV en Estocolmo. Al entrar EMI en el acotencimiento él tuvo un enfrentamiento con el productor discográfico Nellee Hooper. Hooper, el hombre que cinco años antes había advertido al ex manager de Williams, Kevin Kinsella sobre los temores del joven artista, nunca había perdonado su amistad con el litigioso Kinsella. Como resultado del encuentro Rob se pasó el resto de la noche bebiendo sambuca y tuvo que ser ayudado para acostarse.
Rob puso rumbo precipitadamente hacia Barbados con su compañero compositor y se instaló en una suite en el exclusivo hotel Glitter Bay. La compañía de discos esperaba que la firme influencia de Chambers evitaran que Rob se metiera en problemas. La exitosa gira de Rob “Sermon on the Mount” empezaba después de las navidades y un drogado o borracho Rob ponía en un grave peligro de auto destrucción bajo la presión de estar sometido durante meses en la gira. La navidad se pasó con el cantante desesperado intentando obtener el control en la batalla estaba luchando con sus dos peores enemigos.
Los ensayos para la gira empezaron en el London Arena en Docklands, Rob se leía el sermón a si mismo. Con la reciente recuperación, anunció a su grupo y a su equipo que esta sería su primera gira sin tomar drogas ni alcohol. “No sé si sois conscientes de que he dejado de beber y de tomar drogas” le dijo a su equipo que estaban con caras serias. “Sé que muchos de vosotros cuando lo he dejado me habeis visto volver a recaer. Pero esta vez realmente no quiero hacerlo. En espacios cerrados o en aviones o en autobuses de la gira, es para mi muy difícil

Veros a todos borrachos o haciendo lo que hagais. Soy un alcoholico y un drogadicto y los alcoholicos y drogadictos quieren beber y drogarse aunque eso les mate”. Sería todo lo contrario al fenómeno rock, una gira sobria. Para asegurarse lo llevaron por un estricto y correcto camino, su manager David Enthoven sería una constante compañía, le tendía su mano día y noche. La tarea de una esponja humana no era nada nuevo para alguien que una vez pasó por lo mismo. Estaba acostumbrado a que las llamadas de Rob le despertaran a altas horas de la noche. Rob sufría ataques de pánico o era molestado por las fans que llamaban al timbre de la puerta. Enthoven salía de la cama e iba a reunirse con Rob en Kensington Park Road para sentarse junto a él o llevarselo a su casa. Rob llevaba varios años siendo una victima de los ataques de pánico e iban en aumento, incluso también padecía claustrofobia. La condición llegó a empeorar una vez mientras se encontraba paseando por Hyde Park en Londres comenzó a sentirse angustiado. Las llamadas telefónicas a su manager cada vez eran más frecuentes Rob cada vez estaba más convencido de que podía convertirse en el blanco de un asesino, o que un fan alocado lo pudiera matar como a John Lennon, Mark Chapman o Barry George, el hombre que fue tiroteado en televisión presentando a Jill Dando al pie de la puerta. Rob normalmente lleva guardaespaldas cuando sale, pero en su casa de Notting Hill a menudo se encuentra solo y asustado. Enthoven es optimista sobre esta inconveniencia, el constante pañal va cambiando. “Se trata de hacer feliz al jefe” es un conocido refran. Si Rob está contento, el entorno de Robbie funciona, todo el mundo gana dinero. Si Rob está triste, es como si todo se fuera al traste.
Los miedos del cantante sobre su seguridad personal comenzaron en los primeros conciertos de la gira.

A finales de febrero en Stuttgart en la ciudad de Schleyerhalle, la gira estaba llegando a su fin. El grupo tocaba la melodía de Supreme, Rob vestido de negro permanecía en el centro del escenario, estaba cantando el segundo verso. “Si estás cuestionando tu talla, ¿hay un tumor en tu humor” cantaba. De repente, una pequeña sombra apareció de la parte trasera del escenario y corrió delante del público. Un segundo después arrojó al cantante empujándole con ambas manos por la espalda. Rob cayó a seis pies del escenario, arrojado por su atacante.
Durante unos segundos el grupo, sin saber lo que había pasado siguió tocando. El guitarrista Fil Eisler fue el primero que abandonó el instrumento y bajó a socorrer al cantante. Segundos después el equipo de seguridad detenían al atacante mientras Rob permanecía tendido al otro lado de las barreras que separan el escenario del público. David Enthoven, que había presenciado la escena boquiabierto desde su posición en un lado del escenario, levantó al artista y Rob regresó al escenario. El grupo volvió a tocar Supreme, pero Rob les hizo parar. “¿Todos estáis bien?” preguntó a sus fans. “Vale yo también” les respondió. “No voy a permitirle a ningún cabrón sacarme del escenario y que dejéis de pasarlo bien”.
Rob escapó de allí con una rodilla lastimada. Afortunadamente, dijo después que había aterrizado sobre algunas cabezas eso había impedido una caida más fuerte. El atacante estaba convencido de que el hombre que estaba sobre el escenario no era el verdadero Robbie Williams, sino que era un impostor que se estaba haciendo pasar por el verdadero Robbie. De alguna manera se había colado entre bastidores y pasó delante de los focos sin que nadie lo detuviera.

Para Rob esta vez había salido todo bien, con solo una pierna lastimada para mostrarles a sus monumentales guardas de seguridad, pero podía haber sido mucho peor. Su armado equipo de seguridad había visto su meticuloso cordón de seguridad abierto por un lunático y flaco alemán como si se tratase de un pase para un divertido día de granja, pero con dolor. “¿Y si hubiera llevado un cuchillo como el chico que atacó a Mónica Seles?” le dijo un lloroso Rob a su manager. El incidente solo sirvió para incrementar los miedos de Rob con su seguridad. A partir de aquel momento decidió rodearse de guardaespaldas tanto si trabajaba como si estaba en casa. Estaba muy asustado por los asesinatos de Jill Dando y el ataque que sufrió George Harrison. Ellos no se encontraban en América donde hay tanto psicópata suelto. Sino que estaban en Inglaterra y él, una ciudad poblada de famosos importantes, estaría seguramente, pensó en el más grave de los peligros. El hombre que escogieron para la seguridad de Rob las 24 horas del día, es Duncan “Pompey” Wilkinson, un veterano de las fuerzas armadas que era el encargado de la seguridad la noche del desastre en Stuttgart. Ahora, sin embargo si a Rob le pasa algo a Pompey también. Con Rob principalmente en los Estados Unidos estos días, se hace aún más importante.
Rob ha confesado muchas veces su miedo de poder convertirse en el último famoso víctima de un chiflado que con sus obsesiones por él pueden llegar a graves consecuencias. Y el miedo se nota incluso en la descripción de Rob. “Está obsesionado con la idea de que un loco podría acabar con él con un cuchillo o una pistola, cuando sale de su casa y se rodea de fans, o a la salida de un hotel con la gente que lo espera. Es una de las razones por las cuales se fue a América donde no es muy conocido” dice alguien cercano a él.
Rob regresó a Londres vía París para los Brits. Cantó

Su número uno “Rock DJ” la canción que ganó dos Brits esa noche al mejor Single y mejor Vídeo. También él se llevó el premio al mejor Artista Masculino. El premio se lo entregó la pseudo ceñida Geri Halliwell, cuando todavía permanecía la publicidad de su romance en el Sur de Francia pasado verano. “El ganador es el encantador, talentoso y según la prensa, a mi me entregó uno” le dijo al público. “Así pues ya es hora de devolverle el favor y darle uno, el ganador es Robbie Williams”. El ganador, llevaba los ojos pintados con una finísima ralla y por primera vez, sostenía un vaso que no contenía otra cosa que agua mineral, se sentó en las mesas sin alcohol y le dijo a sus invitados, “este año que llevo sobrio lo estoy disfrutando mucho más”. Fue capaz de encajar la broma del ataque la semana anterior. “Siento tener que llevar tanta seguridad” dijo, “No es que me crea el más importante. Se trata de que ultimamente a la gente le ha dado por tirarme de los escenarios”. También dedicó uno de sus premios a su sobrino de cinco meses Freddie, el hijo de su hermana Sally. “Afortunadamente, tu madre te pondrá este vídeo algún día cuando seas mayor y sabrás que tu tío Robert fue un artista” dijo. Rob no conoció a su sobrino Freddie, que había nacido en octubre, hasta los tres meses. La ceremonia de premios anunciaba la llegada de un nuevo Rob, sobrio y sonriente. Había desaparecido los excesos de anteriores Brits, los ojos maquillados, las dedicaciones en forma de clave. Esta vez Rob tenía el control y disfrutaba con ello. “Me siento la persona más querida del mundo, es genial” dijo, “La gente no tiene nada que ver contigo pero sonríe y te estrechan la mano diciéndote “Muy bien Robbie” me comentan. Soy el tío más afortunado del planeta”.
Su nuevo encuentro con la sobriedad también le dio un renovado vigor para la gira.

Cuando el Sermón de la Montaña terminaba en octubre, Rob no se había sentido así. Aún en la lucha contra su dependencia de alcohol y cocaína, él sabía que estar en el escenario no le había ayudado. El grito de 10.000 o 20.000 fans no le ofrecían remedio para su mal, la voz de la experiencia. Aborrecía a los que pagaban por verlo. ¿Qué clase de persona con un poco de juicio pagaría tanto dinero por ir a ver a un inútil, gilipollas como él?. Era el atormentado pensamiento de Williams, mientras estaba en el escenario, un impostor, un enorme fraude que jugaba a enmascarar una buena actuación. Ahí arriba estaba el impostor Robbie Williams, el grosero, temerario maniático ganandose al público con sus gracias y sus chistes. Rob odiaba todo eso de Robbie. Robbie era “el charlatán” no peleaba por estar en el mismo puesto de Elton John o Bono: “no me sentía el peor de los que me rodeaban” confesó. Un par de años antes, cuando se corría grandes juergas con las drogas, el cantante de U2 le invitó a una fiesta. Un nervioso e intimidado Rob estaba tan colgado que permanecía hipnotizado mirando una pintura. Bono fue y le preguntó que qué estaba haciendo. Rob le respondió, “Bono tío. Esta ;-D pintura es increíble”. “Robbie” le dijo el irlandés. “Eso es una ventana”. La lucha entre los dos lados diferentes de sí mismo le dejaron agotado y desanimado. “Realmente no significa nada para mi, absolutamente nada” confesaba antes de subir al escenario en Birmingham al inicio de su gira. Y tras salir del escenario dijo: “nunca lo he disfrutado. Salgo al escenario y hago lo mismo cada noche. Salgo y me siento muy mal”.
En cuatro meses Rob se reinventó, el showman adoraba el show, la industria. Pero el Williams como persona no se sentía capaz ni estaba dispuesto a prestarle toda la atención del mundo.

Su nueva manera de divertirse y amar su trabajo por primera vez en años, era en sí mismo un disparador para más pesar y recriminación. A medio camino de la gira, se había dado cuenta, por primera vez, de la culpa de existencia que tenía. “Soy muy afortunado de tener todo lo que tengo” dijo. Pero la resistencia a seguirse a si mismo, incluso por un segundo, ese momento de satisfacción, era muy triste aún evidentemente. “Mi vida ha sido muy triste con tanta presión” declaró. “Y siento pena por mí por haber pensado de esa manera durante tanto tiempo. No me he dado cuenta lo maravillosa que es la vida que tengo”. Incluso se identificó con todo dando las gracias, necesitaba un golpecito en el hombro era el lado oscuro de Williams, prohibiendo y derrotando la fugaz felicidad, dispuesta a estropear y manchar la alegría y diversión. Es una fuerza totalmente destructiva bajo un maquillaje que le niega disfrutar del éxito ganado y el derecho a saborearlo.
Una herencia que también se convirtió en la incapacidad de poder dormir. En la primavera del 2001, Rob sufría insomnio. No era capaz de conciliar el sueño antes de que amaneciera normalmente se levantaba a las 2 p.m.
La idea surgió tras la gira El Sermón De La Montaña, Rob tenía tiempo libre para recuperarse de los rigores de estar en la carretera antes de empezar a trabajar en su cuarto album con EMI. Pero a primeros del 2001, Rob aprovechó que Richard Curtis, el compositor de bandas sonoras como Cuatro Bodas Y Un Funeral y Notting Hill, para cantar una canción para su reciente banda sonora El Diario De Bridget Jones una película protagonizada por la actriz Renee Zellweger y Hugh Grant. La canción era el clásico swing “Have you Miss Jones”. Rob, un fan de Frank Sinatra, Dean Martin

Y Sammy Davis desde que era un niño, y aprovechó la oportunidad.
En la primavera, cuando Rob se encontraba en LA grabando el vídeo para su versión de We Are The Champions, que grabó con Queen para la banda sonora de la película A Knight´s Tale, estaba preparándose para cantar en el número uno de los programas nocturnos el show de Jay Lenon. Regresó a Londres y le dijo a sus managers que quería grabar un disco de swing y que saldría para navidad. A Clark y Enthoven les pareció una idea genial. A EMI no les hizo tanta gracia. ¿Qué significaría para las fans de Rob un disco con música al estilo de los 50? Pero Williams poseído por esas influencias quería probar. Sí, quería hacer el disco, no importaba las dudas de su compañía de discos, lo haría de todas formas.
Donde mejor sino que en los estudios Capitol de Los Angeles, donde hace cincuenta años el mismo Frank Sinatra grababa algunos de sus grandes éxitos, era el lugar ideal para grabar Swing When Youre Winning. Guy Chambers, de nuevo produciendo el disco, haciendo los arreglos Steve Sidwell, supervisando la música y escogiendo los músicos para las sesiones. Rob, disfrutaba como un niño en una tienda de dulces, su sueño se había cumplido al tener a los mejores músicos del mundo del swing tocando en el estudio mientras él grababa, incluyendo el pianista de Sinatra, Bill Miller, que con 83 años acompañó a Rob con One For My Baby. Rob estaba muy emocionado. Los músicos no tenían ni idea de quien era ese muchacho de Inglaterra. Steve Sidwell les presentó precipitadamente a Rob mientras el cantante iba caminando por el estudio y era un desconocido para la orquesta. Pero en la primera sesión, Rob dijo algo así, “han sido las cuatro mejores horas de toda mi vida”. Lógicamente las lágrimas expresaban lo que estaba sucediendo allí.

“No me había emocionado nunca así” añadió. El disco había sido despedazado por los críticos. Rob lo admitió, pero la experiencia fue un sueño echo realidad para un muchacho que se pasaba los domingos en su habitación escuchando durante horas los discos de Rat Pack que tenía su padre, aprendiendo las letras, practicando a tocar los palillos y los movimientos.
El disco salió para Navidad justo cuando terminó la gira, volver hacer una gira de promoción era imposible. Tan solo un concierto, fue la única posibilidad y el único lugar donde poder demostrarlo, el Royal Albert Hall en Londres.
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Re: Angels & Demons (Traducción Completa)

Notapor moiLolita30 » 25 Nov 2009 20:15

Capitulo 16 - Swingea Para La Soledad

Es como una de esas secuencias de ensueño en Hollywood. Conoces el tipo, donde el muchacho con grandes esperanzas y el deseo de saltar al estrellato, salir al escenario recibido con grandes ovaciones, su nombre resaltado a cincuenta pies tras él. Lanza un beso a su público y empieza a cantar. Esto es, por supuesto, el pedacito donde el pobre sucio agotado despierta y resume su triste vida como un lamentable cero a la izquierda. No es el caso de Robbie Williams, su sueño continúa, Rob se desliza por un poste veinte pies abajo hacía el escenario del Royal Albert Hall y comienza a cantar Have You Meet Miss Jones mientras las fans enfundadas en vestidos de noche le disfrutan. Hubo momentos en su carrera de estupendo éxito, para disfrutarlos con intensidad, la absoluta mente giratoria intoxicada de pura perfección sin cortes. Esa noche de octubre del 2001 solo había algo que se echaba de menos. No tanto como el mismísimo Francis Albert Sinatra; ni siquiera Ol Blue Eyes estaba allí, compartiendo ese grave dueto con la joven promesa en It Was A Very Good Year. No, el hombre era notable por su ausencia era la persona que inspiró esa actuación, era el padre de Rob, Pete.

Era Pete quien canturreaba estos viejos éxitos en las vacaciones de campamento en Perran Sands y Cayton Bay. Era Pete quien ponía esos viejos discos a su chico una y otra vez, influyéndole el mismo amor, la misma reverencia por las canciones. Pete era el orgulloso padre que cogía a su regordete hijo para cantar a micro abierto por las noches en Stoke para que su muchacho cantara Every Time We Say Goodbye a los habituales consumidores de cerveza. La madre de Rob estaba allí en una mesa cerca del escenario del Albert Hall, vestida para la ocasión, admirando con orgullo a su chico. Incluso el compañero de piso de Rob, Jonathan Wilkes tenía allí a sus padres viendo a su hijo compartir escenario con una canción junto a la estrella. Pete, el joven anfitrión Rob idolatrado y emulado, estaba disfrutando esa noche. Era su territorio, las bailarinas, el dinamismo, los esmoquin y diademas. ¿Qué más se puede pedir para un orgulloso padre que ver a su hijo en pleno apogeo, logrando su hazaña, compitiendo él solo con Sinatra, Martin y Davis Jr y llevando todo eso? O incluso Pete podía haber compartido escenario con Rob, como lo hizo Jane Horrocks y el humorista americano John Lovitz, actuando con su chico en uno de los números que podía haber cantado en su noche? Esa noche estaba echa para Pete Conway.
El cercano Pete estaba viendo el espectáculo de Rob por la BBC. Él lo mencionó entre camerinos, Rob dijo a cámara que su padre era un gran fan de Sinatra y que admiraba muchisimo estas viejas canciones, que él había escuchado los discos de swing de Pete. Pero fuera de allí donde estaba sucediendo todo, Pete se echaba de menos. Jan formaba mucha más parte del espectáculo, fue entrevistada de primera mano por el equipo que grabó el espectáculo, Rob la señaló entre el público, diciéndole “Hola” cuando comenzó a cantar Mack The Knife.

Su emocionado hijo terminó la noche con su triunfante versión de My Way y gritó “Mamá este es tu hijo cantando. Te quiero” a una Jan con las lágrimas saltadas que le respondía con cariño a su hijo mientras el público aplaudía enfervorecido.
No siempre ha sido así. Rob compartió escenario con Pete tres años antes, presentó a su padre y cantaron juntos un tema de Sinatra, That´s Life . Le dijo al público cuando presentó a Pete, “he sido un gran, gran fan de este hombre durante toda mi vida”. Rob también le dijo a los telespectadores de televisión hace algunos años como todavía admiraba, después de todo el éxito y fama, a Pete, el consumado artista, la vieja mano que conocía todos los trucos. Sin embargo el concierto del Albert Hall llegaba a la mitad de una separación entre los dos hombres que duró más de dos años. Rob nunca había estado más visible, sin embargo había desaparecido de la vida de su padre. El contacto era nulo. Pete se había ocultado.
Pete Conway es un hombre orgulloso, y probablemente un poco testarudo también. Sus caracteres son rasgos hereditarios por su único hijo. Pete había llamado a Rob, pero le separaban un muro de tres o cuatro personas e incluso todo lo más que había contactado era con su asistente personal, Josie Cliff. No era el tipo de hombre que se arrastraba de rodillas y suplicaba. Si Rob no quería hablar con él ni verlo, así lo había querido. Rob sabía donde se encontraba, tenía el número de Pete. Estaba en contacto cuando él lo considerara oportuno, Pete se lo contó a sus amigos. estos que conocen al padre y al hijo estos sabían la inestabilidad de todas las relaciones personales de Rob. Incluso con personas tan cercanas como su madre, que en ocasiones se vio peligrada su relación por los variables cambios de humor de su hijo. “Si metes a Rob en una habitación vacía él mismo cae de su peso consigo mismo” dijo un miembro de su familia.

La ruptura de comunicaciones se remonta a un día de 1977 cuando Pete dejó a Jan y a su hijo de tres años. ellos dejaron de compartir una relación durante años, aunque Rob nunca se sintió abandonado, ni tampoco su querida madre. La separación también coincidió en un periodo en el cual Rob estaba sometido a varios terapeutas, la mayoría decidieron investigar en su infancia para descubrir las razones de sus adicciones y sus muchas inseguridades.
Su relación nunca ha sido padre e hijo en el sentido tradicional, de ninguna manera. Pete vivía a cientos de millas trabajaba en las vacaciones de campamentos por toda la ciudad. La mayoría del tiempo que pasaba Rob con su padre era en las vacaciones del colegio cuando Rob se quedaba semanas con su padre. Para Pete, nunca rompió las reglas con su hijo, combinaba el papel de padre y el de un viejo amigo.
Pero las publicaciones acerca de su relación nunca se resolvieron. Pete, el gángster, estaba genéticamente dispuesto a recorrer una milla hasta llegar lo más profundo de la situación, donde comenzó todo. Para Pete, el pasado es otro país, rara vez lo volvía a visitar excepto en una ocasión por una acnétoda algo divertido clasificado en la mente forense de un cómico. No insistía mucho en hablar de los malos momentos, no formaban parte de su actuación. Los malos momentos eran un sostén principal en las actuaciones de Rob. Los guardaba y los dejaba por si le hacían falta en un futuro. En These Dreams del disco I´ve Been Expecting You, contaba el daño que hizo Pete a su madre. “Se acuesta en la cama llevandose las manos a la cabeza y gritando. Él quiere hacer ver que pierde el control de la situación” cantaba Rob. La letra continuaba así, “nunca dejarás de apreciar su desgracia de forma perezosa. Todos los recuerdos que tienes son la neblina de un cabaret”.

El daño se partía en dos sentidos, por un lado el resentimiento que guardaba Rob hacía la huida de su padre, por otro lado Pete tenía que escuchar las amargas recriminaciones que su hijo escogió compartir con el público. Las palabras eran hirientes, pero Pete, como si se tratara de un soldado, aceptó los azotes. “Esa canción habla de mí” dijo, “Rob la escribió de corazón. Siempre hay algo profundo en sus canciones, acerca de Take That, de Jan o de mí cualquier cosa que tenga en su cabeza. Mucha gente posee un talento extraordinario, así es Rob, expresa las cosas emotivas como le salen. Tienes que sentirlo mucho para escribir algo así”. Pete, como su apropiado carácter, está determinado a ver el lado positivo de la experiencia. “Por un lado, Rob tiene un fondo instrumental en él que es más fuerte que él mismo. Pero en esos momentos de dudas a medias están probablemente atraídos por lo mismo. Si yo no me hubiera marchado él no tendría los problemas que tiene, pero quizás no se hubiera echo tan famoso” dice.
Pete, se tomó su tiempo examinando las razones por las cuales Rob de repente había roto con él, llegó a la conclusión de que su hijo, aún en plena lucha con sus adicciones, estaba tan triste porque su padre había dejado de verlo que llegó a ese estado. Nadie lo culpa de haberse tomado una actitud medio decepcionante. La realidad de la situación era más que aceptable. El punto más bajo para Pete llegó en el 2002 cuando salió My Culture, la canción que Rob grabó con One Giant Leap. La letra que rapeaba Rob, estaba cambiada por una poesía que había escrito el cantante hacía ya algún tiempo llamada Hello Sir, pero esta vez le daba una bofetada sin manos a su padre. “Hola papá, ¿me recuerdas? Soy Rob, soy el hombre que pensaste que nunca sería. Soy el chico que redujiste a lágrimas. Papá he estado solo durante 27 años. Sí ese es mi nombre, Bob,

El que consiguió un trabajo de estrella del pop. Al que dijo mira pero no toques. El chico que no conseguiría gran cosa”. Al menos no se lo dijo directamente a la cara, parecían ser las palabras de un hijo avergonzado ansioso de no perder el respeto de un padre que requería. De hecho la canción era una especie de lección, una trama a sangre fría, con desprecio, que revelaba el rencor que llevaba dentro.
Rob también daba a entender que estaba recuperado de la adicción a la bebida con la cual en ocasiones había definido la relación padre e hijo. “No necesito un amigo, necesito un padre” dijo. Sus palabras y sus letras eran un golpe público a Pete. Tampoco él podía ocultarlo. Pete es conocido en su ciudad natal. Todos los que le conocen saben que es el padre de Robbie Williams. Incluso en un reciente viaje a Nueva York, Pete estaba parado en la Quinta Avenida con un grupo de ingleses que le reconocieron por ser el padre del cantante. Pete tenía que aceptar ese peso y vivir con ello.
Pete admite que él y Rob han tenido sus problemas. Incluso antes de su más reciente separación. Pete confesó anteriores rupturas en su complicada relación. “Rob pasó un tiempo en el que no tenía amigos solo me tenía a mi” dice. “Creo que el abandono se le pasó por la mente. Pero yo no le abandoné. Se lo he explicado y creo que lo entiende, aunque comparte algunas cosas, pero es diferente. Así me siento yo también. Quizás debería haberme esforzado en llevar a Rob por buen camino, si llego a saber el efecto que esto le habría causado”.
Por eso Pete no acudió a la noche más importante de la carrera de su hijo. Los tickets para ese único concierto costaban 175 libras cada uno y una fan llegó a gastarse 20.000 libras en una entrada revendida.

A decir verdad el más caro de todos los tickets. Nicole Kidman y George Michael estaban entre el público para el mejor concierto de la ciudad. Quizás las entradas para los asientos del guitarrista de Queen, Bryan May y su “mini yo” esposa Anita Dobson deberían haber sido marcadas con “Vista Dificultuosa”. Su pelo tan alborotado, se había fundido a la mitad del concierto, permitiendo no ver nada a los desafortunados que les tocó detrás suya. Era un público poco típico de Robbie Williams, especialmente los caros asientos delanteros. Esto quería decir que dos veces al año los que podían permitírselo dependían de alquilar habitaciones que incluían la cena y vestidos de noche de Mark & Spencer. Más trajeados que de calle, eran intercambiables con la cultura de vendedores que regresaban de la opera en Holland Park cada verano y se quejaban de que aquella música les acompañara en su merienda. Pero ellos adoraban a Robbie. Rob tenía que haber cantado en aquella época, pero este era el estilo Williams. El maestro de ceremonia fue Rupert Everett que le dio el toque a la noche, y que dijo al público: “Fue un chico perteneciente a un famoso grupo y que terminó siendo un gordo en una clínica de rehabilitación, si acertáis es correcto” Rob en un gran cartel luminoso señalaba su nombre, aprovechando que el anfitrión le había presentado más al estilo de Frank Spencer que de Frank Sinatra. “Había sido un problema anticipado” Rob había cantado antes “Let´s Face The Music And Dance”, “pero mientras haya música y luna llena, amor y romance.... vamos a desnudarnos y a mandar a la mierda las drogas”
El esmoquin de Rob era muy caro, pero el inmaculado Sinatra se habría fijado en el vacio de su corbata esposada al cuello de su abotonada camisa.

Tampoco podrías haber imaginado al genial Dean Martin tirándole besos a su madre. Le hubiera parecido más apropiado una botella de vino que la botella de Evian que Rob pidió a uno de los invitados de una mesa cercana al escenario. Cuando Rob estaba ya acalorado se quitó la chaqueta, el público se empezó a fijar en que la camisa se estaba saliendo de la parte trasera de su pantalón el cual gradualmente iba bajandose en el transcurso de la noche. Era más bien un look de un novio que había bailado en la disco tras la boda en el centro de una comunidad Dagenham que el Palacio de Caesar. Si Sinatra hubiese estado allí en persona no en la pantalla haciendo el dúo con Williams, le habría dicho a su admirador inglés que se buscara un sastre decente y una talla más pequeña o nunca llegaría a actuar en Las Vegas. Así mismo, el Capitán del Barco y su equipo no le echaron cuentas. Nunca habría echo una versión de “Me And My Shadow” con Sammy Davis de la forma en que Rob la hizo con su intimo amigo Jonathan Wilkes. Su actuación fue un balazo directo a su travesura homo erótica, con Wilkes provocando al artista que podría contar el secreto de que Williams era gay y Rob llamando a su compañero de piso como “chico de alquiler”. El presentador, Everett, cerró la noche diciendo al entregado público: “A pesar de cualquier orientación sexual que tengas, te lo pasarás genial y serás realmente jodido por Robbie Williams”
El efecto supo más a jerbo que a rata, no existe la diferencia para los fans. Lo adoran. Al día siguiente el Daily Mail declaraba: “Fue el mayor circo de karaoke de la década. Robbie Williams no nada en abundancia de talento para rendir homenajes”.

Otros no menos generosos como Simon Price del Independent On Sunday, escribió: “Desafortunadamente para Robbie, Channel Four decidió emitir Pal Joey esa noche y cuando Robbie dedicó “The Lady Is A Tramp” a sus últimas tres novias, no tiene palabras, sin embargo la foto de Frank dedicando “The Lady Is A Tramp” a Kim Novak, emocionó y con elegancia” El músico Gavin Martin declaraba: “El lujo natural de uno de esos eventos, hace juego con un set de piezas de teatro, bailarinas y colaboraciones como la de Jane Horrocks y el humorista americano John Lovitz, no se pueden comparar con el vacío esencial que deja Robbie en sus inéspectaculares interpretaciones”
A pesar de haber compartido el escenario del Albert Hall con su hijo, una orquesta formada por 58 músicos y un equipo de bailarinas vestidas de Dior, Pete estuvo viendo ese miércoles la edición de Calles Coronadas antes de ponerse su corbata y su esmoquin en su ático donde se encuentra situada su casa en Warner Holidays Thorsby Hall y preparándose para actuar esa noche para los turistas, acompañado por dos esbeltas y atractivas bailarinas y un solo músico tocando el teclado.
Un año después, los dos tomaron caminos separados, como a unas 5000 millas. Rob se marchó de Londres para Los Angeles. Reconocía que había culpado a sus padres de sus adicciones y había acudido a terapeutas que le habían vendido la línea de que era por culpa de sus padres. Incluso su relación con Jan y Sally había sufrido las consecuencias, lo reconoció, sin embargo su sobriedad le había ayudado a darse cuenta a tiempo. “Pensaba en mi familia y me sentía como un huérfano” dijo una vez. “Ahora mi familia ha vuelto. Tengo un padre. No estoy solo”. Comentario triste para Pete, el que Rob usara la palabra “padre” en singular. Pete se había mudado también. Los tiempos habían cambiado.

Peter era de otra época más antigua que se acerca a la de jóvenes artistas entusiastas pero más cutres. Decidió salir de Thorsby Hall antes de que fuese empujado por la nueva ola de managers de artistas que no habían nacido aún cuando él ya estaba en la cima. Su salida de las actuaciones para turistas coincidió con la presentación del equipo de cámaras de Canal Cinco que hicieron un documental sobre el patriarca Williams. Pete, en su estilo habitual, profundizó en la ruptura de su relación con Rob. “Rob estaba muy ocupado, yo también” le contó al equipo de televisión. “Contacto conmigo cuando lo creyó oportuno”. Los amigos de Pete entrevistados por el equipo que filmaba el documental fueron menos delicados con el asunto. Contaron que Pete había sufrido mucho por culpa de su hijo. El equipo del documental también se benefició de la racha de suerte del momento. Después de más de dos años de silencio, Rob había contactado con su padre fuera del ojo público. Un feliz Pete había sido invitado a volar a Nueva York para ver a su hijo. Y no solo eso, sino que Pete viajaría en Concorde había sido ordenado por Rob. Le compró a su padre vestuario nuevo en la Gran Manzana. La única estipulación fue que el equipo del Canal Cinco no pudo seguir a Pete a los Estados ni grabarlo preparando el viaje. Pete naturalmente no quiso estropear la promesa de un reencuentro con su hijo, la idea le entusiasmaba mucho. Así que guardó el secreto para estar seguro de que nada pudiera estropear el encuentro, no dijo nada de la oferta de Rob y fue un secreto para todos, ni incluso a sus más íntimos amigos, por miedo a que pudiera terminar publicada en un periódico y que Rob creyera que su padre era un cotilla. Por eso le chocó cuando leyó en el The Sun los detalles al completo de la generosa oferta del artista a su padre, con Concorde y todo. Pete llamó a su hijo, ansioso de hacerle saber a Rob que él no había tenido nada que ver.

Pero ¿quién había informado al periódico? Quien quiera que fuera, ciertamente debía tener un contacto muy cercano al artista. Solo un número muy limitado de personas muy cercanas al entorno del cantante tenían la posibilidad de saber todos los detalles del viaje planeado.
A Pete Conway nunca se le hubiera pasado por la cabeza que esta responsabilidad de la imagen del artista hubiera tenido la oportunidad de crear algo positivo evitando un daño potencial para un programa de televisión que hubiera dejado fuera de lugar el sufrimiento de un padre por la importancia de una estrella pop. Sin embargo así sucedió, Pete estaba contento de tener de vuelta en su vida a su hijo. Era más consciente que Rob, el astuto jugador de póquer se había guardado todas las cartas. Sin importarle de donde lo habían sacado. El calor de la relación continuaba con las invitaciones de Rob a Pete a su nueva casa adquirida por tres millones y medio de libras en Beverly Hills a finales del 2002, Pete pasando los días en la piscina leyendo o disfrutando de una taza de café con su hijo. Pete disimulando se daba cuenta de que permanecía al lado del actor Robin Williams en la cola. Tanto había sido el estrechamiento que Pete y Jan pasaron cinco días juntos en la mansión de Williams. Marido y mujer incluso salieron a cenar juntos mientras estuvieron en Los Angeles. Rob también invitó a su padre a subir al escenario con él cuando regresó a Gran Bretaña para la grabación del programa Top Of The Pops, abrazó a su padre delante del público que se encontraba allí en el estudio entre bambalinas. La relación continuó afianzándose. Después de abandonar Thorsby Hall, Pete se quedó en casa de un amigo en Stoke. En otoño del 2002 su casa se había convertido en una pequeña habitación de un modesto hotel de tres estrellas en la ciudad. Rob pujó la cantidad de 40.000 libras por una pintura de Andy Warhol para Jan. Pete, por otra parte, hace apuestas porque la gente le pregunte si Rob comparte su fortuna con él.

Rob tiene muchos gastos, les dice. De todas formas, él no está interesado en su dinero. Pete tiene su dinero de todo lo que ha trabajado e incluso hace algunas actuaciones los sábados noche. Él no le dice a nadie lo que gana. Ellos solo asumen que Rob gasta el dinero a su manera.
La atracción de Swing When Youre Winning le vino como una bienvenida a Rob. Quería renovar el pasado, y sus managers sabían perfectamente que eso peligraba para él y para sus propios estandars querían sobre exponerlo. Él anunciaba: “Ya es hora de matar a Robbie Williams” pero no sin antes hacer la portada del album al estilo de los años 50 y que se publicaría para navidades. Los críticos estaban divididos. A David Belcher de Glasgow Herald no le impresionó tanto. “Provoca la risa el esfuerzo de Robbie” escribió, “Además de cantar, Robbie se dedica a hacer apresuradamente un montón de gárgaras, demostrando un mal acento americano. Suena amanerado. Suena soso. No es más que un karaoke. De alguna manera es más que vergonzoso que Robbie pretenda hacer un dúo más allá de la muerte con Sinatra en “It Was A Very Good Year”. Lo que sucede es que la voz de Frank ha sido sacada de un par de versos de los ya conocidos arreglos de Gordon Jenning, por lo tanto Robbie ha hecho como si Frank cantara con él. la comparación es monstruosa”. Sin embargo, Neil Spencer del The Observer estuvo más amable: “Los resultados superan a un clásico karaoke de grandes éxitos” declaró. “Bajo toda esa esperanzadora fama, Williams se ha convertido en un cantante muy bueno. Llevando a cabo una orquesta de músicos de categoría, ha arrasado con el juego”. Las fans parecían estar de acuerdo y Swing When Youre Winning vendió dos millones de copias en las primeras siete semanas de publicarse y fue número uno.

Su single Something Stupid, un dúo con Nicole Kidman, fue número uno en UK por Navidad y el Live At The Albert el dvd más vendido de las listas.
Mientras Rob anunciaba tomarse un año sabático en Los Angeles, sus fans no tenían tiempo para síntomas de retirada. En año nuevo, Nobody Someday, el documental de la gira El Sermón De La Montaña dirigido por Brian Hill, se publicaba. Hill, que ya había dirigido series de televisión como Sylvania Waters que iba de una familia disfuncional Australiana, había dado por terminado el proyecto dijo después, marcado por la diferencia entre Robbie Williams, el cantante, y Rob, el hombre. Vendía una idea de una gira diaria para el artista, y de Rob en su piso de Notting Hill. Para empezar Rob no se había ocultado. Hill dijo: “se giró delante de mí y me dijo, ¿por qué no hacemos un documental? Con cámaras siguiendome todo el rato”. Nunca se lo había planteado de esa manera y decía que era la forma correcta de llegar a oídos de todos. Pero, cuando hablamos, pensé que le gustaría el hecho de que yo estuviera interesado en lo que había propuesto” no dejamos pasar la oportunidad de que se desahogara consigo mismo, Rob estuvo de acuerdo con tener un equipo de cámaras siguiendole por toda la gira. Hill se dio cuenta de que Williams estaba constantemente rodeado de amigos, seguridad y managers. “¿Qué le puede pasar si nunca se ha valido por si mismo? decía.
Hill se dio cuenta en esos meses de que él y su equipo que seguían a Rob, fue que aquella cámara personal pudo grabar lo que pasó con el loco de Stuttgart, que se había convencido de que Robbie Williams era un impostor por eso le había empujado del escenario, podría haber pasado algo y el resto de nosotros no nos dimos cuenta. Durante la noche,

El cantante, que empezó la gira lamentando su existencia y su horror de dar la cara ante la gente que demuestran su admiración hacia él, se transformó en cariño por estar en el candelero, disfrutando la experiencia de actuar para sus fans. La gira empezó con Rob explicando sus problemas con las drogas y el alcohol y contandole a sus músicos y al equipo que viajaban con él que no tenía ganas de salir de gira. “Es una pena que tengamos que salir al escenario” les dijo. Rob fue entrevistado en los camerinos, en las habitaciones de hotel, en la cama de su casa en Notting Hill y en su autobús para la gira. Hill y su equipo tenían un acceso muy poco limitado. Pero la pregunta central se basaba en las respuestas que quedaron sin contestar al final. ¿Cuánto de la angustia, aparentemente disfrazada en honestidad, veíamos en Williams a través de la cámara que tenía delante, la creación de la actuación de un consumado actor, del cual el personaje creado era tan bombardeado consigo mismo que resultaba imposible disfrutar? ¿Estabamos vendiendo una ficción por el hombre que una vez dijo que solo era él mismo cuando estaba dormido? La alarma empezaba a sonar pronto cuando Williams le dijo a Hill las razones por las que quería hacer el documental. “No hay mucho que hablar de mí yo no tengo control” le dijo, “y llegado a este punto de mi vida el 99 por ciento, si no el 100 por 100, de lo que ves, soy yo si a la gente no le gusta entonces me jodería. No hay nada más que ver. Así es como soy. Un poco aburrido y eso es todo. No pretendo ser lo que no soy. Este es Robbie”. Era la palabra adecuada “Robbie” lo que crees que es. Robbie no Rob. Robbie es el personaje creado por Nigel Martin-Smith en Manchester en 1990, el 24/7 showman, el resto siempre actuando. Lejos de la industria, Rob

Rob nunca se refiere a si mismo como “Robbie”; así se llama solo cuando está trabajando. El otro lado de él, Robert Williams, es una persona diferente, da una protección publica que cubre su gran ego. Cuanto hay de “real” en Robbie Williams eso es lo que Hill promete mostrarnos al comienzo del documental. Ó puede que Hill quiera presumir de haber descubierto el defecto fundamental en la película. Si es que Robbie Williams no fuese real, sino más bien una elaborada actuación, ¿cuánto puede llegar a ser real algo que vemos y escuchamos? ¿no estaremos presenciando otra estelar actuación envuelta en una persona cínica y fabricada, disponible a la consumición del público y devuelta al laboratorio cuando ya no se va a usar en un buen tiempo?
Al empezar la gira, la cual pasaría por 15 ciudades europeas, a Rob le aterrorizaba la experiencia. Antes de su primera noche en Estocolmo, le dijo a Hill: “Cualquier juicio que te hagas en el escenario, ya sea que te guste, cantar las canciones en las que crees o ya sea para ganar dinero, el juicio sigue adelante. Eso es lo que me asusta. No sé si estoy ya muy quemado. Nunca lo he disfrutado”. La definición de no sentirse cómodo, que él dice, se repite una y otra vez, esperando obtener resultados diferentes. “Sé que voy a salir al escenario esta noche y no voy a disfrutarlo” repite. No es que no le gusten las canciones, él confesó: “Let me entertain you” es una buena canción, pero estoy aburrido de ella. “Old before I die” es una mierda, Strong también es una mierda. Odio los coros” dijo. “Salgo del escenario y me encuentro triste”. Si realmente no lo disfrutara, no habría duda de que su talento destaca, como se mueve y se desenvuelve esa noche para las fans, es como una sacudida que hasta los suecos dejarían de helarse. Según iba progresando la gira, y a pesar de que Rob parecía no estar cerca de disfrutarlo donde quiera que estuviera.

“No tengo ganas de salir al escenario” dijo antes de otro concierto. “Me temo que se van a aburrir”. Su estado de ánimo tampoco cambió tras la actuación. “Solo me he sentido triste en el escenario esta noche” admitió.
Pero de repente algo cambió. Tras salir del escenario en Copenhagen, Williams exclamó: “Esto ha sido genial. Así es como actúa una estrella pop. No existe un trabajo mejor. Solo alcanzo a ver todas las cosas maravillosas de mi vida. Nunca había disfrutado tanto antes de una gira, y no quiero que esto pare”. En Rotterdam, le dijo al público que eran los mejores. Habeis echo llorar a un hombre adulto, gritaba, “estoy en el escenario, me siento genial, y 13.000 personas opinan lo mismo”. Parecía estar en el centro de la tierra: Rob es un hombre de extremos. Indudablemente, no estaba muy entusiasmado a pesar de que la gira no había echo más que empezar, pero con Williams todo puede ser el final del mundo o una dicha completa, no hay intermedio. Su polémica es entretener, pero te sorprende si no solo se trata de una actuación o dos sino una producción con Williams como guionista y director. ¿Hubiera sido menos efectiva la película de no ser por el drama que torturaba su alma luchando con sus inseguridades solo domesticándoles y conquistándoles? Es la clásica felicidad de Hollywood que termina materializada y sin ir más lejos entreteniendo más que una regular gira diaria. Y no olvidemos que Williams no sería nada si no fuera por el entretenedor que es. Nos maneja a su antojo de una absorbente estrella de rock, la gira la dirige su manager Andy Franks quien lo registró en una pequeña suite donde se había hospedado un canciller alemán en el mismo hotel. Rob, pretendía medir las mesas que previamente había estipulado debían tener un mínimo de dos pies de alto, se metió en el Jacuzzi para comprobar que no había manera de meter a varias personas más con él.

Pero lo más absurdo, aunque semejante a lo real, era la señal de los dos hombres de seguridad de Rob llevando su misión reconocida a un campo de fútbol alemán para asegurarse de que tanto el artista como su entorno estaban a salvo para jugar un partido de fútbol. Los dos, aunque suene un poco irónico, explicaban a cámara su primera y segunda ruta de entrada y salida y como llevarían a cabo la operación. El equipo de grabación les siguió ellos se encargaron de cubrir todos los ángulos para asegurarse de que los paparazzis no molestaran a su jefe. Al final sus esfuerzos fueron en vano. Cuando Rob llegó, decidió que quería que los fotógrafos entraran para capturar el momento.
Lo único que se echó en falta en la película fue el amor. La nueva vida limpia de Rob libre de drogas y alcohol, el nuevo hombre, echando partidas de cartas al juego infantil Uno con su aduladora banda de colgados, se estaba empezando a parecer más a un monje que a una estrella del rock. Las groupies se quedaban fuera, literalmente. Todos se reunían en el hotel como si se tratara de la nueva versión de the one-time bird bandit opted for an early night tomando nada más fuerte que no fuese una taza de café. “Solo me lo paso bien cuando estoy borracho y me acuesto con un montón de gente, pero no puedo tener una relación con alguien estando sobrio. No acepto a nadie que me de amor si no sé como amar porque soy un egoísta, ambicioso, estúpido” dijo medio sonriendo. Pero después había cambiado de parecer. Había conocido a una fan en un bar y la había invitado a su habitación. “Anoche decidí hacerlo, follar es bonito y espiritual” dice. “Tengo 27 años y no es ilegal. Decidí echar un polvo y lo hice”. Se paró por un momento antes de añadir poco galantemente: “y estaba absolutamente loca”.

En Hamburgo, conoció otra fan, le dijo al equipo de grabación. Pasaron la noche juntos en su habitación, pero no hubo sexo, dijo. Solo se besaron. Pero bromeó diciendo que ella era del “planeta fan”. A la mañana siguiente le dijo, “Robbie ¿qué pasa con lo nuestro?”.
Rob hizo una parada, había ganado un premio al mejor Solista Masculino en los Brits de Febrero del 2002, sin embargo estaba cómodamente instalado en LA ajeno a los rumores que lo relacionaban con el mundialmente famoso Lee Strasberg que actuaba en los colegios de la ciudad planeando hacerse una carrera en el mundo de la interpretación. En abril renovó su visa temporal de seis meses para un día de viaje relámpago a Londres. También puso a la venta una de sus casas en Notting Hill por 1.25 millones de libras. Su escapada a LA no se trataba de unas vacaciones para el artista sino de una partida permanente. Este era el lugar, le dijo a sus amigos, donde poder criar a sus hijos. Rob en principio se instalaba en una habitación en el moderno hotel Sunset Marquis situado en West Hollywood antes de mudarse a una casa de alquiler propiedad del actor Dan Ackroyd. Pero había más ventajas, el tiempo. En la primavera del 2002, Rob empezaba a salir con la ex mujer de Rod Steward, Rachel Hunter. Ésta le había presentado a sus hijos, Renée de nueve años y Liam de siete, Rob se llevaba muy bien con los críos. Rachel, le dijo a sus amigos, que estaba ayudando al cantante a salir del alcohol y las drogas y que no había probado el alcohol desde que empezaron a salir. “No planeo volver a Inglaterra” le dijo Rob a un amigo, “Mientras me quede aquí permaneceré sobrio y este es el mejor sitio para mí”. Continuaba yendo a las reuniones de Alcohólicos Anónimos en la ciudad y se decía que estaba disfrutando en la compañía de la rubia Rachel. Rob

Tampoco se quedaba atrás en cuanto a comentarios acerca de su nueva novia. “Ella es maravillosa y me siento muy a gusto con ella” dijo, “Nos hemos compenetrado mucho, hablamos de todo y nos vemos tanto como podemos. Nos apoyamos mucho el uno al otro”.
La pareja tenían mucho en común a pesar de todo. Como Rob, Rachel había pasado por una larga lucha contra la depresión desde la ruptura matrimonial con Stewart hacía tres años. También como Rob, había gastado muchisimo dinero en caras sesiones de expertos terapeutas que la habían hablado de su necesidad con encontrarse con ella misma después de su separación con su marido estrella del rock. Por esa época conoció a Williams ella le contó que seguía con su continúa batalla contra sus demonios. “Quisiera llegar hasta el fondo de todo esto” decía, “soy una persona vulnerable y frágil más de lo que puedo aparentar. Tengo el corazón triturado. Recientemente he pasado días en los que no era capaz de salir de casa”. Rachel se conformaba con una persona como Rob que se había encerrado consigo mismo desde su llegada a Los Angeles. Ellos a menudo se sentían emocionalmente dañados y buscaban respuestas en sus vidas. La mayoría de estas respuestas se las habían dado los terapeutas o en las reuniones de Alcohólicos Anónimos y Narcóticos Anónimos. En una ciudad donde aparentemente alguien es tratado por algo parecido no hay escasez de gente joven, a menudo provienen de ambientes de dinero, que han sucumbido a esos excesos a su edad. Uno de estos amigos es Chris Brosnan, el hijo de 29 años de James Bond el actor Pierce Brosnan. Chris tiene una muy buena ;-D y una vez estuvo internado tres meses en Wormwood Scrubs para desintoxicarse del alcohol. Una visita reciente a esta clínica fue la de Rob que mantuvo una conversación con una joven amiga de Rob, que a los pocos minutos del encuentro,

Se sometería a un sostenido periodo de terapia y a un tratamiento del que dependía. “¿Te gusta beber?” le preguntó a su visita. Cuando le dijo que si, ella respondió “¿Te has convertido en un completo adicto y necesitas salir de tu propia existencia?
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Re: Angels & Demons (Traducción Completa)

Notapor moiLolita30 » 25 Nov 2009 20:21

Capitulo 17 - Las acrobacias de Cupido

Novias, novias especialmente de famosa variedad, son buenas para el negocio de la música. La idea puede que afectasen a Nigel Martin-Smith y a sus reglas con Take That, pero pregunta a quien sea de PR del mundo del negocio musical y te dirán lo mismo: las novias venden discos. Podrías pensar que con un contrato de 80 millones de libras y unas ventas de 20 millones van ligadas a un nombre Hoover es el lugar en juego, sin el cual Robbie Williams no podría hacer nada por si mismo ni tampoco por sus recientes escarceos con la prensa. Imaginaté que sería un poco aburrido sin eso, ir a la reclusión Garboesque es poco para mantenerse a si mismo. No funcionaria igual y Rob no está solo en ese aspecto, todos quieren aparecer en la prensa, no importa lo famosos que sean. Desde Madonna a Gareth Gates, todos lo desean. Es duro para un famoso no tener la suerte de que sus experiencias caigan en manos de la prensa. Y no hay duda de que cuando eres tan famoso como Robbie Williams el nivel de interes que despiertas en el Cuarto Poder puede ser abrumador.
Te imaginas vivir tu vida a través de los fotógrafos quienes esperan fuera de tu casa

todo el día para sacar la misma foto bajando los escalones de tu casa o metiendote en el coche tantas veces al día como si se tratara de repetir un ejercicio? No es tan malo en Los Angeles, donde solo los ex paparazzis o los fotógrafos americanos regularmente ofrecen algo de él a la prensa británica. Es más, Rob y su guardaespaldas Pompey están expuestos permanentemente a los paparazzis. Rob, como una gran estrella que es, ha desarrollado un sexto sentido cuando los fotógrafos se acercan a él. Llegas a conocer el sonido del disparo de una cámara, el reflejo del objetivo desde una mata de árboles, la furgoneta de cristales oscuros aparcada en frente del restaurante. Se convierte en el juego del ratón y el gato y hay veces en las que Rob aparece en la emocion de la caza. Volviendo al estado privado de Mulholland Drive donde él vive en LA, Rob toma los mandos del coche y se hace 100 yardas en la carretera. Conduciendo hacia el cañon donde pasea con sus perros, Rob conduce despacio para ver si le sigue algún coche para frenar o volver a arrancar. Si mantiene la distancia, apuesto a que le siguen los paparazzis. Si el chico abre la puerta, empiezan a parpadear las luces y a sacar el dedo por la ventana, puedes estar seguro de que no le está gustando, Angelino es un veterano de la carretera. En el aparcamiento, el chofer de Rob siempre hace un circuito antes de que su jefe se baje. Si lleva un chico solo en el coche no saca al perro, se nota especialmente porque evita el contacto visual cuando el coche (que lo sigue) lo lleva muy cerca. Rob conoce bien las estrechas y sinuosas carreteras que hay alrededor de su casa como para perderse o hacer un cambio de sentido y despistar. A veces sale del coche con su guardaespaldas para pedirle a los fotógrafos que se marchen. "Solo estoy paseando a mis perros tio. ¿Podrías dejarnos solos?"

A principios del 2003 Rob vivia en el hotel Mercer de Nueva York podías encontrarle actuando en el Rock The Vote y después del show se iba de fiesta a los premios Grammy. El Mercer es el favorito de los famosos. No solo es lujoso y caro, sino que es como un encuentro entre famosos. Es ese tipo de sitios para famosos que quieren reunirse con otros famosos sin ser molestados o acosados por la prensa. En LA está el hotel Bel Air o el Chateau Marmont, en Nueva York es el Mercer. Está sintonizado para los deseos de sus huespedes de guardar intimidad, las ventanas del hotel están cubiertas con excepción de una pequeña extensión de vidrio claro en la parte superior. Durante su estancia en Manhattan, la ciudad que fue victima de algunas de las peores ventiscas que se recuerden. El cantante y su equipo fueron a esquiar y pasaron el tiempo sentados charlando cuando Rob vio un movimiento por el rabillo del ojo. Un individuo estaba apuntando con su camara a la habitacion desde la cornisa de fuera. Pompey salió para hacer frente al chico, un paparazzi con buen olfato le estaba persuadiendo por Nueva York. El guardaespaldas de Rob le dijo al fotógrafo que se retirara de la ventana y se marchara. "¿Quién te crees que eres?" le dijo con tono de desprecio el cámara. "Soy el que te va a meter la cámara por el culo" le respondió inmediatamente amenazandole con el puño.
En Londres la situación es peor. La verdad, es que los paparazzis generalmente no intentan sacar fotos de Rob desde la ventana de las cornisas, pero para la mayoria de ellos ese es el problema. No se reunen en grandes grupos día tras día a las afueras de su casa en Notting Hill, pero casi siempre al menos uno armado con una cámara está preparado para sentarse allí todo el día a la caza de la estrella mas famosa del pop del país.

El paparazzi tiende a separarse en distintos grupos. Hay un pequeño y selecto grupo que trabajan sacando información, a través de los managers, PR, restaurantes o incluso de los mismos famosos, y a su vez tratan de conseguir el momento oportuno para pillar una foto, algo así tiene un precio muy alto, como una foto de un famoso metiendole mano y besando a su nueva novia o novio, o brincando en las playas caribeñas. Hay gente que pueden llegar a ganar 20.000 o 30.000 libras por una buena foto de un gran famoso. El segundo grupo es más inferior como una cadena de comida. Se incluyen un gran número de estos fotógrafos en Londres, suelen ir motorizados, aparcan en las afueras de los restaurantes para ver a los famosos y ser vistos por ellos. Perennial es el favorito de San Lorenzo en Knightsbridge ó el de moda Nobu en Park Lane o el recien estrenado Sketch en Mayfair regularmente están vigilados por varios fotógrafos que se reunen en la puerta con sus gruesos abrigos, guantes y gorros de lana, esperando para ver a Kylie o a los últimos Pop Idols (parecido a Operación Triunfo) o a las micro estrellas de Fame Academy posando para sus flashes.
Otros fotógrafos denominados Equipo-B prefieren permanecer a la espera en la puerta de las casas de los famosos. A veces están los fines de semana aspirantes de los cuasi acechadores furtivos que sacan sus trabajos con la junta de gas a las 5 pm del viernes y salen con sus cámaras y Vauxhall Astra para sacar fuera de foco las imagenes de los famosos que nunca se utilizan para los periodicos. Se necesita un determinado tipo de personalidad para sentarse en un coche todo un día de frio a menudo en vano esperando que el famoso/a salga por la puerta a pasear, entrar en sus coches y sacarles, justo como ayer o antes de ayer. Rob estaba ya tan harto de los fotógrafos que se quedaban fuera de su casa en West London para sacar la misma foto saliendo por la puerta, que optó por ponerse una máscara con su cara

que fue utilizada para el documental Rob By Nature, cada vez que salía. Su razón es simple: las primeras dos veces que le sacaron fotos con la mascara los periódicos le sacaron un gran provecho. Robbie Williams va por la calle con una máscara de su propia cara naturalmente tendrian fotos en los despachos de todos los interesados. Pero después de que se difundiera la noticia varias veces, nadie más se interesó por ello. Era como mirar una antigua foto. El plan era muy simple, pero también había fallado: no habia causado la menor diferencia a los numerosos camaras que habia alrededor de las calles de gama alta de W11 cuando Rob volvió a la ciudad.
Pero como la mayoría de los famosos, la relación de Rob con la prensa es ambivalente. El problema para él y casi para todos los famosos, sea cual sea el asunto, es que una vez has vuelto al interés mediatico no hay marcha atrás. Se convierte en una vida fuera de control, con solo un chasquido de dedos obtienes lo que quieres, sacas un cigarro y tienes a diez personas ofreciendote sus Zippos, la prensa no siempre juega con la pelota. Por cada sacarina, la inspiración de PR y la pieza manipulada por cualquier escritor de dominio se convierte en una brillante publicación, siempre estará el periodista fuera de relaciones públicas, que escribe el material que hace al famoso apoplético y a la prensa oficial de la compañía de discos pasar las noches en blanco. Rob es propenso a amargarse y hablar mal normalmente, pero no tiene nada que ver en lo importante que se haya convertido que él sabe que siempre va a hacerlo. Esta contradicción en su enfoque no es del todo aparente. Por un lado, hablará mal acerca de las preguntas periodisticas con la motivación del trabajo de caridad de los famosos. "Jodidos periodistas, ¿Qué han echo ellos?"

Por otro lado, incluso después de firmar su contrato de 80 millones de libras con Emi en otoño del 2002, él estaba en un modo aprensivo antes de su "esperada actuación" que dio en los estudios Pinewood para presentar por primera vez publicamente las canciones de su quinto album Escapology. Se había alejado durante un año y otros cantantes lo habian echo también, pero los otros salían en los periodicos más que él, según dijo.
Ese verdadero sexto sentido acerca de los paparazzis que una vez tuvo, o eso parecia, le falló. Rob, relajado y desnudo bajo el sol en una tumbona en una pequeña, selecta y discreta terraza del hotel Hollywood, estaba en actitud cariñosa. Él pensaba que estaba solo a excepción de su nueva novia, Rachel Hunter. Los enamorados se dejaron llevar. Olvidandose de que nadie más había alrededor de ellos, la pareja obviamente se dejaba llevar hacia esa primera intoxicante euforia y lujuria del amor. Rachel, en topless y bronceada, estaba encima del sonriente Rob. Afortunadamente y dadas las circunstancias, una toalla cubria sus partes intimas mientras él acariciaba y besaba a la encantadora modelo. El momento era apasionado y privado o eso pensaban ellos. Muy cerca de los enamorados había un fotógrafo, quien estaba haciendo una serie de fotos de gran intimidación e intrusión de los enamorados. En pocos días las fotos habían sido publicadas por una agencia especializada en esto, se publicaron en el periodico, a pesar de estar calificadas como propiedad privada. Esta particular "propiedad" era tan explosiva, tan sexy, tan desgarradoramente caliente que todos los editores la querian. Como es normal en estos casos cuando salieron para una publicación del tipo de prensa de polvo de oro, solo uno fue el ganador. El News Of The World pagó 120.000 libras por la exclusiva mundial de los derechos fotograficos.
Casi todas las noticias de agencias y fotografos de famosos en LA serían después el punto de mira para la pareja. Unos días antes

Unos días antes las noticias dejaban escapar que Wiliams estaba saliendo con el Kiwi rubio. Para pillar las primeras fotos de los enamorados juntos sería por valor de decenas de miles de personas de los cuales un chico obtuvo la imagen en exclusiva, es más los pillaron caminando por la calle y sentados en una terraza del Starbucks. De hecho, después de muchas escondidas, la pareja fue capturada por un fotógrafo en una cita de lo más americana, fueron a un partido de baloncesto de LA Lakers. Esto, por supuesto, se presentó al News Of The World con un dilema. Habrían pagado una fortuna por esas fotos donde estaban sentados, hasta el domingo no vimos sus caras, alguien compró las primeras fotos en exclusiva de Robbie y Rachel juntos. Habida cuenta de que la segunda tirada de fotos evidentemente llamaron mucho menos la atención que las de la pareja pillada in fraganti, en la prensa no se deseaba utilizar las fotos, sino que era obligatorio retirarlas del mercado. El precio final, golpeado por el malicioso contra la licitación del Sunday Mirror, el cual fue victima de la desgracia por su rival que pagó 80.000 libras. Por lo tanto, se ofrecieron 200.000 libras pero ya era tarde, el News Of The World se apresuró a publicarlo en portada.
Las fotos eran realmente increibles, especialmente para el News Of The World que había soltado una enorme cantidad de dinero por ellas, incluso por encima de los standars del periodismo de los más modernos cheques. Pero, por lo visto, parecia que había un problema mayor con las fotos. La manera en la cual fueron tomadas, sin el consentimiento de los dos y en propiedad privada, era una violación clara de las directrices de la Comisión de Quejas de la Prensa. El Sunday People recientemente tuvo un problema y fue forzado a publicar disculpas por hablar en Radio One con Sara Cox de las fotos del desnudo en la piscina del hotel. ¿Por qué daban la invasión obvia de privacidad,

si tampoco Rob ni Rachel cumplían estrechando las manos con los odiados paparazzi? Seguramente, esta era una rara oportunidad para hacer las paces con quienes habían arruinado su vida y obstinado cada uno de sus movimientos. Después de todo, el hombre que una vez le dijo a los fotógrafos, "Cada vez que salgo sino es en 15 o en 20 minutos aparecen los paparazzi, me gustaría tener un bate de beisbol y pegarles en la cara" el portavoz de Williams quedó como un inútil. "Robbie no publicará ningún comentario acerca de las fotos. Después de todo, no está enfadado" fue la respuesta oficial. La portavoz de Rachel, Claire Powell, simplemente estuvo más cercana: "No sé nada de estas fotos. Me sorprendieron cuando las vi" dijo. ¿Por qué en una importante tirada de fotos exclusivas el fotógrafo no se hace cargo, es que su nombre está acreditado a ellos? La línea del autor garantiza prestigio y lo hace más fácil para que otras publicaciones mundiales sepan con quien se contacto para comprar los derechos de tan altamente comercializables imagenes.
De cerca, ese no es el único problema con las fotos. Para empezar, eran simplemente muy buenas. Inevitablemente, cuando un fotógrafo está lo suficientemente lejos del sujeto como para no ser visto, sus fotos salen en consecuencia más granuladas, más borrosas, el resultado de largos y rápidos flashes donde incluso el más minimo movimiento de manos pierde mucha visión y es evidente que la imagen no se ve bien. Era obvio por la calidad que el fotógrafo estaba muy cerca, bastante cerca de los enamorados, No importandole que todo el mundo le viera. El truco, sin embargo, para aquellos que tengan buena vista, es la taza de café que había junto al cantante. Esta no era la exquisita china favorecida por este tipo de hoteles a los cuales los ricos famosos van a por sus trysts.

Esta particular pieza de porcelana se grabó con las palabras Blue Brothers, la película que protagonizó Dan Ackroyd y John Belushi. ¿Fue una coincidencia que Williams en ese momento estuviera viviendo de alquiler en la casa de Ackroyd en el selecto enclave de Mullholland Drive?
Tampoco la prensa, la agencia fotografica, Rob o Rachel estaban publicando nada. En privado, sin embargo, a los más cercanos a él, Rob había reconocido que el ejercicio fue puesto en escena y la coreografia como en uno de sus conciertos, se aireó, se encendió y de hecho el fotógrafo directamente fue a por su objetivo como un tiro poco limpio para una importante publicación. "Rachel perdió la camiseta. Sí, maravillosamente Rob, le tapó sus pechos. La rodeó con sus piernas. Encantador". ¿Por qué, sin embargo, un hombre que de manera tan abierta y descarada ante la prensa juega con esta técnica? ¿Por qué siendo un personaje tan perseguido por los fotógrafos consintió que invadieran su intimidad en unas fotos con tan poco gusto, más bien crudas y pegajosas? ¿De qué le servía a él? Ciertamente no necesitaba dinero. La mayoría, pero no todos los beneficios, los cobró la señorita Hunter, de modo que la perfección cayó en su nuevo, aunque no el único, papel de estrella del porno. La explicación de Rob a los más allegados fue sincera, pero no del todo convincente. Las fotos de la piscina eran tan increibles que cualquier otra imagen de los dos resultaba insignificante y los periódicos no se interesaban. Los fotógrafos, a sabiendas que no había un mercado de imagenes de los dos, dieron marcha atrás y nos dejaron solos.

Hay cierta lógica en el argumento, pero también hay un defecto fundamental en él. Como ya sabemos, no hay escasez de instantaneas o desesperada obstinación suficiente como para obtener una foto de una estrella tan grande como Williams, incluso parece que es al único que han cogido el día de ayer y el de antes de ayer. Además como alguien muy consciente de los modus operandi de los paparazzi, deberia haber sabido que el punto de la imagen de un paparazzi es el momento sin vigilancia, la cola entre el novio y la novia en la calle, la imagen de ellos buscando los anillos en la joyeria, o salir de una tienda de tatuajes en el que acaban de sellando su amor con tinta. Siempre habrá un mercado para estas fotos, no importa lo que hayan echo antes.
¿Qué otra motivación podía haberlo llevado al engaño? Rob siempre nos dirá que se ha mudado a LA para obtener un poco de intimidad, ¿podrá caminar por la calle sin un constante acoso por las fans desesperadas por hacerse una foto con él o conseguir un autógrafo? La situación en Bretaña y Europa es tan mala que literalmente no puede hacer cosas normales como salir a tomar café o comprar un paquete de tabaco, ni tampoco ir a un restaurante o a un bar. ¿Por qué aumenta su popularidad con el público americano por ser fotografiado con una mujer, la cual por haber estado casada con una internacional y reconocida estrella del rock, es muy conocida en America? Seguramente no podrá hacer nada para garantizar el anonimato del cual dice disfrutar en America. A Rachel obviamente si que le beneficie. Ella necesita publicidad para su carrera como modelo, su nuevo juego para entrar en el show y también porque ella tiene aspiraciones para llegar a actuar. No podría perjudicar su fama con el fin de mostrar sus nuevos activos. La mayor parte de las 120.000 libras tampoco la perjudican tanto.

La verdad es que Rob también quería publicidad. Había estado apartado del principal mercado, Reino Unido, durante más de un año y ya era hora de tomar portada en los periodicos, especialmente cuando te ata un nuevo contrato a preparar un nuevo disco. Las fotos de él con una modelo de renombre mundial y con la delicadeza de no dañar su imagen como un hombre de sangre caliente y mujeriego, lo más importante es que esas fotos dieron que hablar de él en los Estados, un negocio, a pesar de sus muchas declaraciones acerca de que estaba desesperado por romper. La intervención de Rod Steward después de que las fotos fueran publicadas fue un regalo inesperado para el caso Williams. Habló de su ex mujer, él no queria que sus hijos vieran esas fotos tan comprometedoras de su madre, alimentó la historia dandole así al desconocido Rob publicidad en la prensa americana. El caracter abiertamente sexual de las imagenes llevó al equipo de Williams a alimentar los rumores acerca de la homosexualidad de su estrella.
Pero dada la admisión de Rob de que todo había sido un montaje, su decisión de posar para las fotos parecia incrementar el error que cometió PR, una especie de mal juicio, mal momento, un truco barato que acabó por involucrar a todos pero particularmente a Rob. Lo que deja abierto de par en par la duda de que si él había posado para las fotos ¿como se explica que no posara durante todo el affair con su dispuesta complice? Y en caso de que su relación con mujeres fuese una falsa ¿Qué está intentando ocultar acerca de su sexualidad?
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Re: Angels & Demons (Traducción Completa)

Notapor moiLolita30 » 25 Nov 2009 20:28

Capitulo 18 - El año de los 80 Millones de libras

El calido rosa del sol al caer la tarde una gran tracción a las cuatro ruedas de un SUV recorre un largo camino en primera hasta llegar a un impresionante conjunto de puertas. El vehiculo realiza un cambio de sentido y lentamente da marcha atrás hacia el otro extremo de la casa. El coche repite la maniobra varias veces.
En los opulentos alrededores de las oficinas de Regents Park, los contables y contadores iban comprobando sus sumas. Sus calculos son complicados y cansados, los revisan una y otra vez. Como tiene que ser. Forman parte del más grande contrato de la historia Británica. En unas horas los ejecutivos de EMI ofrecerán 80 millones de libras a uno de sus trabajadores Robbie Williams.
Sí, Rob siente la presión de la espera mientras sus directivos y abogados argumentan hasta el más minimo detalle de la operación con el sello discográfico, él intenta disimular. En sombras, se ve el coche pasar de nuevo, al ponerlo en marcha se escucha el ruido del motor, después empiezan a cerrarse puertas y al final es conducido de nuevo. No va muy lejos de ellos, tampoco solo por supuesto, y tampoco al volante.

Él nunca ha pasado el examen de conducir y,en cualquier caso, siempre se sentirá más seguro si su guardaespaldas Pomp lleva los mandos. Lo que ocurre es que a veces, cuando no hay nada mejor que hacer, coge el coche y hace unos circuitos en la finca con acceso donde vive en Mullholland Drive de Los Angeles. No es exactamente la ruta 66 a toda velocidad, dispone de la carretera despejada, pero de todos modos Rob lo disfruta.
Si te das un año de baja, siempre tiene sentido gastar una parte de él, por lo menos, dar unas cuantas pistas del nuevo disco para obtener de las mayores y más ricas compañías discográficas del mundo llamando a tu puerta con maletas llenas de dinero en efectivo.Todo depende por supuesto, de la definición de tu tiempo libre. A principios del 2002, el equipo de Rob iba diciendo en todas las fiestas importantes que Rob se había instalado en su nueva casa de LA. Él había decidido, unilateralmente, que necesitaba un descanso total del negocio musical, de la presión y el estrés de ser el nombre más rico en la música Europea. El año anterior había estado dominado por una gira mundial, habían cobrado su precio por el cantante. Pasó una temporada al sol haciendo nuevos amigos que conoció en Hollywood y divirtiendose un poco. Se merecia un descanso. No exáctamente ir al terreno. En lugar de verse en su habitual territorio ante las luces del escenario, sus fans ya tenian sus fotos de Robbie, ahora su ídolo se dejaba ver por las cafeterias y bares de LA o paseando a sus tres perros, Sam, Rudy y Sid, por el Runyon Canyon. La compañía discografica no tardó en contar como pasaba su tiempo. Su contrato con EMI había llegado al final cuando presentó con sorpresa su nuevo trabajo Swing When Youre Winning.

Rob estaba libre de nuevo y sería él cuando regresara al trabajo. Realmente no importa lo que tengas en el banco. Si estás impulsado por el deseo del éxito, siempre hay un dolor sordo que te obliga y empuja a no dormirte en los laureles. Rob tan astuto como es en todas las maneras y deseos del dominio musical público, nunca se va a permitir estar parado por mucho tiempo. De todos modos, a pesar de la atormentada y reluciente angustia, a él realmente le gusta. La ferozmente y competitiva racha está ahí. No muy guapo con una sonrisa ganadora y un buen productor va a descolgarlo de su percha, luchando por su trono, al menos todavia. No hay secciones nuevas en este negocio. Hay una delgada linea entre el momento de volver a un público y sufrir un ansioso retiro por permanecer alejado demasiado tiempo hasta el punto de pasar a la historia. Rob no cometeria ese error. Además este no iba a ser simplemente un caso para tan solo mantener a los que trabajan en el territorio que él ha creado. No es el plan con el que Williams siempre se ha empujado para ganar nuevos mercados y para ser más grande y mejor. Ese sería el punto culminante de su grueso contrato, cuando firmó su nombre en él a principios de otoño de este año. Rob se había comprometido con EMI America. Si no podía entregar ese Santo Grial por sus propios meritos a no ser que fallaran. Publicamente dijo estar sometido a una gran presión. Romper en America no significaba nada para él. No le importaba una mierda. No queria comprometerse con la descomunal cumbre en la que estaba envuelto por captar el gran continente. Le gustaba la idea de tener al menos una parte del mundo donde pudiera ser anonimo, donde se encontrara fuera de lo que era y conociera gente que previamente no le hubieran visto en dos dimensiones.

Pero por si fuera poco, Rob es sin duda un buen actor. La verdad es diferente. Cuando el germen de Escapology se fue formando en su mente, USA lo había escrito como una pieza del rock.
Esta vez el disco había usado el dinero de Rob. Con el contrato de EMI detrás, Rob sabía que podía firmar con cualquier número de ansiosos pretendientes inmediatamente. Pero decidió hacer su próximo album en primer lugar, con el cual pudiera dar la oportunidad a los grandes bateadores de escuchar el producto terminado antes de romper con ellos el número de ceros que había en la oferta que le hicieron. Gran parte de la escritura ya se había echo. En un día nublado de carretera Rob y Guy Chambers ya habian estado rondando ideas y Rob había estado guardando nuevo material desde el Swing When Youre Winning que había terminado hacia dos años. En verano, Rob, Guy y el co-productor Steve Power estaban grabando las canciones en tres estudios de LA y componiendo su cuarto disco de nuevo material. Rob, ya sobrio, habia prescindido de la botella de vodka encima de la mesa de mezclas, pero todavia sentia la necesidad de aligerar a menudo los procedimientos monótonos del estudio. Un día llegó al estudio disfrazado de Superman, con pecho y biceps inflados artificialmente. En otra ocasion le pidió a los técnicos al otro lado de la pantalla de cristal, que apagaran la luz para añadir otro ambiente mientras cantaba. Cuando el estudio se iluminó de nuevo, Rob estaba en pie desnudo en la cabina de grabación.
Mientras tanto Tim Clark y David Enthoven son los encargados de conseguir ofertas. También hay un Plan B. Si no les interesa el dinero, Rob lo llevaba a cabo él mismo

los fondos y la promoción salian de su bolsillo bajo el nombre, de probablemente la más antigua compañía de discos, EMI, que lo distribuia. Era una estrategia audaz. La comunicación media de Londres, Equinox, se contrató para prestar asesoramiento en el proyecto si Rob y su equipo decidia tomar el curso de un fenómeno muy poco habitual, actuar por separado. También se estableció contacto con la fábrica de cds y los minoristas. El cambio era inteligente, añadió aún más fuerza a su equipo de dirección, el poder de negociación cuando se trata de dinero fácil es un golpe duro para la compañia discografica de empleados trajeados.
EMI estaba desesperada por renovar su increiblemente exitosa relación con el cantante al que habian adoptado seis años antes como un borracho. Pero hay otros en el marco también. El jefe universal Lucian Grainge tuvo una gran charla. Estaba dispuesto a darle a Rob todo lo que quisiera con tal de que firmara con su compañía. Richard Branson también se salia licitando el negocio de la música transferida de la década. Como lo fue la compañía de Branson V2, propiedad del banco Morgan Grenfell, que vino abajo cuando rechazó 25 millones de libras. Fueron más de tres veces las que EMI y su jefe discográfico Alain Levy escalaron el pico del mundo pop para luchar por su gran y valorado talento antes de que se lo arrebataran las garras de sus rivales.
El contrato anunciado en las oficinas en EI de Shepherd Bush, se le dió el brillo añadido por algunos improvisados teatrillos de Robbie Williams. De pie frente a la prensa y las cámaras de televisión, Rob dio otra de sus polémicas declaraciones. "Soy rico más allá de lo que había podido soñar" gritó con tono inteligente. Le preguntaron si el contrato en realidad estaba valorado en 80 millones, él bromeó "Mi madre me enseñó que no está bien hablar de dinero.... Voy a contarlo todo". Un clásico de Williams.

No había ninguna de las falsas indiferencias de los mejores rockeros corporativos. Nada de eso, "No es cuestión de dinero, se trata de la libertad artistica" comentó. Tal vez el guión habia sido redactado, pero en su opinión real. Es el tipo de reacción que se espera de un chico de Stoke que todos los barcos habian llegado al mismo tiempo. Williams solo puede ser coronado como el mayor jugador de millones de dolares del negocio y se sale de la auto desaprobación. Bien, es multimillonario, pero todavia tiene miedo a su madre. No es el hijo de Dios, sino un chico travieso.
El contrato era el doble al que habia firmado Elton John en UK, fue, sin embargo una apuesta para la discográfica. La compañía se habia quemado los dedos espectacularmente con los 70 millones de dolares del contrato para cinco discos que habian firmado en US para la mega cantante Mariah Carey. EMI se vio forzada a pagar 20 millones de dólares para comprar el contrato cuando el primer disco de Carey, Glitter, fracasó. El desastre le costó al jefe de EMI, Ken Berry, su empleo y tuvo que abandonar la empresa por repetir el error. A ellos les interesa mucho su dinero. Las ventas de CD son un éxito, también se benefician de los videos, los ingresos de las giras, material y el catálogo de Rob. Además Rob no recibió los 80 millones de libras por adelantado. Para empezar obtuvo 10 millones por honorarios, más otros 15 millones como anticipación de ventas del primer disco del contrato, Escapology. Lo demás se reparte entre el resto de los discos que había contratado y que producirian sus jefes. Pero en el contrato estaba escrito que si el primer disco no lograba alcanzar los objetivos establecidos el resto de los pagos se reducirian. Si no continuaba su éxito, Rob cobraria menos de los 80 millones de libras que él pensaba.

De hecho, los especialistas estaban convencidos de que en el contrato había un acuerdo en el que Rob sabía que tenía que luchar por romper en el mercado americano con el fin de que las ventas subieran. Escapology, una colección de canciones tan descaradamente encaminadas hacia el AOR mercado americano, instantáneamente se convertirian en el negocio conocido como el contrato de los 80 millones de libras. Si lo hacia la empresa era por su estatus, Rob casi garantizaba llegar alcanzar ese grado. Si no era así, las posibilidades de su fracaso eran remotas, al menos eso se dijo. Nadie se convencia de que las cuentas de EMI fuesen correctas. Tras el anuncio del acuerdo el precio de EMI se cerraba con 1.75 peniques.
Una complicación adiccional para EMI fueron las noticias, que ponian de manifiesto, después de que el contrato se firmara, que Rob y su compositor Guy Chambers se habian separado. Los dos habían logrado un gran éxito durante los 5 años de colaboración y es que Chambers se había acreditado como el motor de la carrera de Williams. Pero en los últimos meses de su alianza, su relación personal había empezado a agriarse. Siempre han tenido caracteres diferentes, Chambers, un estudiante de música de media clase, se había ganado el nombre de "Lord" por su buen gusto por el vino fino y la buena comida. Como Williams, Guy era un gran compositor y músico a partir de que se conocieran, sus colaboraciones les hizo millonarios muchas veces. Los que le conocen señalan que es muy consciente de su propio talento y que no hay aversión que le empuje a su punto de origen en la manera en que habia sido tan importante en la regeneración del nuevo Williams. En privado, Chambers,

el músico se había cansado de las payasadas del bocazas Rob y burlas durante las grabaciones. Se quejaba de los habitos de Rob de chillar, gruñir y dar voces al micrófono sin motivo aparente mientras ensayaban las canciones, dejando así a los productores sordos por los auriculares. Significando también, que la actitud de Rob para componer y grabar había cambiado. El contenido era dejar a Guy y Steve Power "hacer todo el trabajo", cada vez más dispuesto a no dar ni una sola opinión, pero a menudo daba instrucciones acerca de cómo se debian hacer las cosas. Swing When Youre Winning fue la gota que colmó el vaso. Nunca tuvo dudas de que su éxito se debió fundamentalmente no solo a las canciones que habia producido con Chambers, sino a su gran dinámica como artista, todo mezclado era un exitoso proyecto. Y no solo eso, Rob se estaba convirtiendo en un gran compositor. No contento con escribir sus canciones y tener a Guy colaborando en ellas, además estaba intentando componer melodias con la ayuda de los acordes de la guitarra con la que estaba aprendiendo.
En el invierno del 2001, durante su gira europea, Rob pasaba más tiempo componiendo y a menudo sin la previa ubicacion de Chambers. Una noche en la habitación de su hotel, después de un concierto, Rob empezó a trabajar los acordes de una canción de los Beatles, "Norwegian Wood". La cual le trajo la inspiración para su primera canción completa. "Nan´s Song" un sincero homenaje a su fallecida abuela, eventualmente apareció en Escapology otra canción compuesta con la ayuda de Chambers, "Come Undone". Guy estaba ya muy solicitado en muchos sitios. Otros artistas querian utilizar parte de su indudable talento de oro y le habian echo muy buenas ofertas,

sin ir más lejos Britney Spears.
Escribir un éxito para la princesa del pop garantizaba un éxito mundial, y lo más importante de todo, una entrada a los previamente limitadas listas de éxitos americanas. El resultado final es que el negocio musical trata de dinero y eso es lo que los separó. Rob queria seguir la colaboración, pero el nuevo contrato con EMI ponía las cosas difíciles. Guy, era el 50% del éxito en Bretaña, y querría su parte de la vasija de oro. También queria dedicar más tiempo a hacer un disco de su propio material y el desarrollo de un grupo de cantantes, The Licks, con las que habia firmado en su propia compañia Orgasmatron. A primeros de octubre, como el contrato con EMI había finalizado, las negociaciones entre Williams y Chambers estallaron. Rob, había asumido su ;-D papel como Rey Del Pop le dijo a sus consejeros: "Yo no pongo a nadie entre la espada y la pared. Si Guy no está a gusto que se joda" Guy fue incandescente al devolverle la palabra cuando Rob empezó a decir que había sido "Otro empleado más". Ese fue el colmo. Dos años antes, Rob habia dedicado Sing When Youre Winning "a Guy Chambers que es mucho más Robbie Williams que yo". Ahora la situación había cambiado: limpia y enfocada, Rob era el dueño de su propio destino. Con más poder que antes, estaba dispuesto a llevarlo a cabo. Estaba dispuesto a colaborar con otros compositores, y se enfrentó, él quería trabajar con lo mejor dado que era un cantante que había vendido a su manera 25 millones de discos.
Guy estaba jugando con la ruptura. "Obviamente soy mucho más orgulloso que Robbie y lo he logrado, pero ahora no es el momento de despegar y mover mis alas un poco" dijo.
"Quiero trabajar con otra gente e intento tocar otras areas de la industria. Siempre no puedes estar haciendo lo mismo, eso no te llena, y ya es hora de probar nuevos desafios". Para empezar con, Rob, también, estaba siendo perspiscaz. "Mi relacion con Guy, desafortunadamente, en un futuro previsible, ha terminado. No voy a volver con él. Es embarazoso para él y para mi mismo. Pero categoricamente nunca he firmado un contrato en exclusiva con Guy" dijo. Pero el tiempo no es un curandero para Williams. En lugar de eso, permite que con el tiempo las heridas se supuren e intensifiquen. Cuando llegó el momento de presentar el disco con público invitado a los estudios Pinewood a finales de octubre, se mojó diciendo que Guy le había dado el empujón. "Hemos tenido una redundancia en el grupo" le dijo a las fans. Un mes después cuando le preguntaron por la ruptura, se negó a hablar de eso, se llevó el vaso a la boca, y con un acento diferente dijo: "Es un tio que quiere demasiado dinero".
En noviembre del 2002, Escapology salió en UK con el primer single Feel. En Navidad el disco habia sido número uno cinco semanas consecutivas y había vendido millón y medio de copias tan solo en Gran Bretaña. El single, con un video grabado en Canada junto a la actriz Daryl Hannah, alcanzó un decepcionante número cuatro. Rob estaba sintiendo su peso del contrato con EMI. Había estado casi un año alejado de los escenarios, y como un jugador de fútbol recien fichado, estaba bajo la presión de actuar. Escapology anunciaba la nueva era para Rob. "Nan´s Song" y "Come Undone" fueron las primeras canciones sin la colaboración de Guy Chambers.

Involuntariamente, las canciones se convirtieron en una declaración de intenciones, u otra prueba en la que Rob podria manejar sin su compañero. Una vez echo el anuncio del disco de multi platino la colaboracion de los dos había acabado, estas canciones se convirtieron en las únicas por las que su siguiente etapa sería juzgada. La cuestión fue, ¿tendría Rob futuro como compositor sin Chambers? La respuesta era sí y no. "Come Undone", la cuarta colaboración y segundo single publicado del disco, es una brutal e irrecursable auto evaluación. Él canta: "Tan impresionado y sin embargo tan asombrado. Tan santa pero tan ;-D". Descarada la canción no se priva del analisis de las contradicciones de como funciona la persona de Williams, pero es más preciso describirlo como una carta de disculpas a alguien cercano a él que sufrió en sus manos sus adicciones. Antífono y crudo, es una de sus más poderosas y sinceras creaciones. También se le ha realizado una extraordinaria suplantación de Jon Bon Jovi al final, aunque en realidad no es la única vez que un rockero grita "Soy una escoria".
Williams está comprensiblemente orgulloso de "Nan´s Song". Es la primera canción que compone, letra y música, figurando los acordes de su guitarra como los hizo. Deseaba que su primera canción estuviera dedicada a alguien que hubiese querido mucho. Su abuela Betty Williams estaba muy unida a su nieto. Betty es quien le recogia del colegio cuando Jan trabajaba. Rob pasó mucho tiempo con ella en su casa de Stoke como él mismo reconoce. Era muy protectora con él. No le dejaba jugar en la calle con otros niños porque se preocupaba por él. Cuando ella murió Rob se encontraba en mitad de su adicción con el alcohol y las drogas.

Su muerte fue muy dura para él. Por eso "Nan´s Song" es muy personal para Williams. Ya ves que él lo mantuvo de esa manera, entonces no tendremos una opinión forzada sobre eso. Pero él optó por poner la canción en el disco, como ya sabemos. La comparación con otras ofertas en el mercado no fueron favorables. Robbie Williams es una gran estrella. No necesitas ver más allá de su contrato con EMI para saber el poder y la influencia que despierta. Si él dice que una canción va en el disco quien se lo discute.
¿Cuantos ejecutivos de EMI salvaron sus puestos de trabajo poniendo sus cabezas encima del parapeto y ofreciendo la opinión de que debemos atenernos a que Rob estaba jugando con la melodía de su familiar más cercano y formaba parte de Escapology? De una cosa puedes estar bien seguro acerca de esto, si un desconocido Robert Peter Williams llega a la recepción de EMI HQ en Londres, guitarra en mano, ofreciendo tocar la canción y garantizando un éxito, puedes tener la completa seguridad de que lo echarian antes de decir: "Chiflado sal por el vestibulo".
El 1 de abril del 2003 fue el gran Día. El consenso en el campo de Robbie Williams era que si Escapology no rompia en America, ya no valia para nada. Rob empezó el mes con una agotadora promoción para dar el empujón al disco. Apareció en el programa de la NBC Last Call With Carson Daly en el Rockefeller Center y siguió con una aparición en Good Morning America. Las señales fueron buenas. El estatus de las criticas musicales dieron los principales comentarios acerca de Escapology. Seria la compañía la encargada de dar el punto final al territorio global que Williams tenía dominado. Ellos, por supuesto habían hablado de los discos de Robbie Williams.

El problema hasta ahora había sido la venta de discos que habían tenido, principalmente, constantemente se hacia caso omiso a los expertos. Su último disco Sing When Youre Winning solo habia vendido 126.000 copias en América. También habia quien decía que "Feel" no cambiaria la dramatica situación. Jim Kaminski, un cliente de Tower Records en Nueva York dijo: "Es una canción muy buena, pero más para un mercado Europeo que Americano" Rob por si mismo no habia echo mella en las listas de US como en las británicas, su estilo coloquial y su sentido del humor no le ayudaron. La verdad era, y es, que pocos pueden comprender o explicar la razón por la que no ha funcionado en America. Escapology era la tarjeta de visita de Williams en America. "Ningún disco inglés se ha desnudado tan rapidamente en el mercado americano" publicó Alexis Petridis en el Guardian. "Song 3", una referencia de "Song 2", que hizo que Blur rompiera en US, mostraba a un Williams gritón como un lavadero de coches victima de un culto: "Te encanta LA...Dios Me encanta LA!....California cariño!!...Me gusta LA!! Me encanta LA!! California USA! USA! USA!" "No podía hacer más descarado su llamamiento a América" dice Petridis, "si saliera al escenario disfrazado de la Estatua de la Libertad, lleno de Estrellas y Galones, prendiendole fuego a la estatua de Sadam Hussein, entonces se convertiria en un "Una perfecta caricatura Yanki". Pero Williams ha echo de todo por ponerse de rodillas y rogarle a America que le guste".
De regreso a casa, Rob había ganado otro premio Brit como el Mejor Artista Masculino. Su gira para el verano fue un record de ventas. La venta de entradas para sus conciertos en Knebworth rompió el record de ventas que habían echo sus rivales Oasis tras vender dos noches en tan solo 7 horas. Se vendieron más de 35.000 libras en entradas por minuto cuando las lineas telefónicas se abrieron.
las 121.000 asignaciones de entradas para el primero de sus conciertos de Agosto en Hertfordshire se vendieron en media hora. En toda Europa, 650.000 entradas, más de 22 millones de libras en bruto, y se vendieron en solo un día.
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Re: Angels & Demons (Traducción Completa)

Notapor moiLolita30 » 25 Nov 2009 20:38

Capitulo 19 - Idolo del Pop

Como muchos otros, Robbie Williams está atrapado por el horror del show de televisión Popstars. Es como el efectivo recurso de un coche: lo miras de lejos pero no lo puedes tener. Hay algo espantosamente compulsivo acerca de ello, un obsceno voyerismo que hace ver a esas pobres almas como desquiciados desfilando sus grandes egos y bajas autoestimas de una nación degradada por el espectáculo. Rob pensó que era una explotación. También reconoció que si se hubiera presentado al Popstars probablemente nunca hubiese estado en un grupo. Se lo dijo en broma, pero ya lo había echo.
El segundo punto de la encarnación del Popstars, es el Pop Idol, que consistia en buscar al siguiente Robbie Williams. ¿Puedes imaginar un enfrentamiento cara a cara de Donny Osmond y Gareth Gates contra Robbie en la final? Lo habrian echado para poner fin a la canción y su tartamudez habria sido el castigo indebido.Williams es el cantante de moda. Habrá más Gareth y Will Youngs por ahí que querrán conseguir el titulo, pero no se acercan. Robbie es el auténtico y siempre estará de moda, ese es su propósito, y por eso está ahí.

A su circunscripción primaria de la mujer, es obvio sus muchos defectos humanos que han demostrado ser más duraderos de su activo. Las mujeres quieren salvar a Williams, rescatarlo, nutrirlo, curarlo. Consideran que su dolor y un millón de años de acondicionamiento, le patean. Las mujeres habian estirado las habilidades de su anterior Angel de la Misericordia hasta "Llegar a gemir como locas", todo lo que les hacia sentir era que estaban solas, podria causarle problemas al feliz Robbie nuevamente. Él suscita instinto maternal desde los 12 años y lo descubre en la generación HRT. Las mujeres no se averguenzan de estar enamoradas de Robbie. Sí, es una atracción física, las jovenes creen que es su hombre perfecto y quieren acostarse con él, pero también es el deseo primario de protegerlo y cuidarlo. Después del sexo queda un trabajo dificil de realizar.
El sentimiento no siempre ha sido mutuo. Williams parece, en el mejor de los casos, ser el ambivalente en su actitud hacia la mujer. Nadie hasta ahora, ha estado a la altura de las normas establecidas por su adorable madre, Jan. Sus relaciones con novias han sido más notables por su brevedad. Su noviazgo con Rachel Hunter terminó a principios del 2003 en mitad de unas alegaciones que ya no podía hacer frente a su ánimo y auto obsesión. Al explicar su fracaso por encontrar su media naranja, insiste en que él está deseandolo, Rob dice: "Parecen ser demasiado aburridas o están tan llenas de intuición femenina. Lo único que quiero es que alguien me pueda hablar y echar unas risas y que eso suceda me lleva a una increible busqueda y unos pocos polvos sucios". Testigo, también, de que su enfoque es poco caballeroso, pidiendole a las fans que se acuesten con él durante sus giras. En el documental Nobody Someday de su gira "El Sermón de la Montaña", fanfarronea como un canalla acerca de las chicas locas por él con las que se acuesta para después humillarlas en pantalla. Estas se convierten en el relleno de sus chistes, sus acnetodas. Imita sus acentos extranjeros y las trata como locas del "Planeta Fan" o obsesas con la desquiciada idea de que por acostarse con él se creen que van a iniciar una relación con él.

Asímismo, la relación con sus fans parece ser un caso de amor-odio. Abiertamente se queja de un público; frío, falto de energia y muerto. Estará en un escenario frente a 10.000 o 15.000 de sus fans Europeas, con la demoniaca mirada de una banda de fútbol y en condiciones de seguridad y fuera de su micrófono les gritará: "Venga jodidos ;-D" a la vez que les hace un saludo grosero. El comportamiento no hace nada para desacreditar su mirada. Hay una conexión instantanea allí, incomprensible. Rob se ha establecido a si mismo tan desnudo, tan abierto a su público, que su historia infecta todo lo que haga. No puedes escuchar una canción de Robbie Williams sin tener la impresión de que está basada en tu conocimiento del cantante. Cuando canta "Come Undone" dice "porque soy escoria pero soy tu hijo" está diciendoselo a todos, reconociendo sus anteriores fechorias y pidiendo perdón. Él sabe que somos conscientes de las batallas que ha luchado dentro de sí mismo; es una historia compartida. Sabemos que lo golpearon siendo un niño en su salida de Take That que le dejó cicatrices y heridas, luchando por sus muchos problemas y salir de ellos victorioso. Es por eso que sus fans le perdonan pasear su ego, su auto indulgencia y petulancia. Es el mantra Williams que el público británico le perdone cualquier cosa, siempre y cuando sean buenas. Cuando a principios del 2003, Rob actuó en el Rock The Vote un concierto en Nueva York junto con una multitud de otros actos, él dio su ya conocido rendimiento Williams en la actuación. El público fue cortés, pero evidentemente, impasible. Tal vez, hasta que los americanos puedan relacionarse con él de la misma manera que hacemos nosotros, su sueño de convertirse en una gran estrella en los EE.UU como en este caso, seguirá siendo solo eso.

En su punto más bajo, en las garras de una batalla perdida con el alcohol y las drogas, Rob decidió que quería quitarse la vida, para detener el dolor, poner fin a la misma. Él había comprado cuatro gramos de cocaína y había tomado una enorme dosis de la misma antes de subir a un décimo piso de un balcón, con la intención de arrojarse. Más o menos al mismo tiempo que hizo una predicción deprimente. "Creo que me voy a morir antes de cumplir 30 años", dijo. "No sé por qué pero tengo esa sensación que me ronda. Y tengo una fuerte premonición de esto. Por eso intento vivir cada día a tope. Con esto quiero decir que voy a cerrar los clubs y que voy a drogarme hasta los ojos".
Afortunadamente, Rob aún estaba buscando algo bueno para el 13 de febrero de 2004, cuando él llegó a esa etapa predijo que terminaria. A mediados de 2003 había estado sobrio durante dos años y medio. Su casa de Beverlly Hills está libre de alcohol. Nadie que entra a la casa se le permite beber. En lugar de los clubes, Rob y sus amigos van a tomar café. Tiene un chef que le prepara alimentos bajos en grasa. En raras ocasiones sale a cenar, visita un pequeño restaurante cerca de su casa y cena temprano en torno a las 5,30 horas, y generalmente se marcha a casa dos horas más tarde.
Los invitados en la casa por lo general tienen muy poco que hacer después de las 9,30. El que una vez fuera el hombre salvaje, el arquetipo parte animal ha pasado. En su lugar está la nueva y limpia vida de Rob. Sólo dos paquetes al día de Silk Cut son el cóctel de uno de los estimulantes que él controla.
Las inseguridades y neurosis que lo han definido siguen estando todavía. La lucha constante entre el más grande personaje de por vida que él creó para el consumo público y el hombre real cobran mucha importancia.

Robbie fue creado, dice Williams, porque Robert nunca tendria el valor de enfrentarse a un escenario. Él sigue estando preocupado por su fama. Por un lado, en el carril del bien público, y por otro, los temores en el momento en que su estrella se va apagando. También es muy consciente de su imagen como una "persona real", con los que sus admiradores puedan relacionarse. Él juega con el tema en su canción "Handsome Man" en Escapology. "Y todos saben lo que soy, yo soy el muchacho de al lado todavia. Esto es si usted es Lord Lichfield y Roger Moore" canta.Sin embargo, la forma en contacto con gente real ¿la puede encontrar en su residencia de Hollywood? Cuando Rob registra su ego-aparentemente enloquecido en letras como "Handsome Man" y canta las lineas "solitario tan solitario solo Dios lo sabe" fanfarronea indignamente con su contrapeso. Es un tema recurrente. El hombre más rico y de más éxito logrado, lo más aislado de usted se convierte en el mundo real. Rob raramente está solo. Él está constantemente rodeado de los grupos de empleados de empresas, cuidadores, recaderos y nodrizas. Cada vez más, se han convertido en la familia de la estrella. Él dice con optimismo, que a esta gente les encanta, al igual que a él. El problema para cualquier persona en su posición es fundamentalmente lo siguiente: esas personas están ahí en primer lugar porque se les paga. No es, al fin y al cabo, una relación de igual a igual. Rob es su jefe y se espera que hagan lo que él quiere. Es el privilegio de una super estrella mantener a la gente a la espera o a sus pies, pero ellos no son como tú.
Pasa igual con la gira. Rob habla sobre "el amor que se respira en este espacio" cuando está rodeado de su grupo y su equipo. Pero las giras musicales son notoriamente incestuosas y también están llenas de chismorreos. Es muy difícil tener una amistad con alguien para quien trabajas. La conclusión es que Rob tiene el poder sobre los medios de vida de la gente.

Él tiene el derecho a contratar y despedir. Cuando todo está dicho y hecho, pocas personas son igual que sus jefes. Es un hecho lamentable que no se pueda mantener ese nivel de control sobre la vida de alguien y esperar que lo disfruten. Los que han sido testigos de primera mano, el entorno que rodea al cantante hablan de la repugnante adulación a menudo en el trabajo. Para el adorable "verdadero" Robbie es un mundo irreal. ¿Como sabes que tus chistes son divertidos si pagas al público para reirse?
El exito de Rob le ha llevado a comprar una mansión en el barrio más exclusivo de LA con estrellas como Tom Jones como vecinos, pero destaca, por el nivel de sus compañeros, como Elton John, relativamente frugal. Cuando enseñó en TV su casa de Beverly Hills para un episodio de MTV Cribs pidió prestada una en Bentley para hacer ver todo lo que habia acomulado con el requisito previo de sus juguetes de estrella de rock. En una aparentemente escandalosa pieza de celebridades en decadencia pagó 250.000 libras por una mesa de billar plateada. En realidad, la compró por una especie de desquite, cuando en la tienda de Nueva York el dependiente no reconoció al cantante británico, le dijo al futuro comprador que no podría pagarlo.
A medida que se acercaba su 30 cumpleaños, Rob llegó a una etapa crucial en su vida tanto profesional como personalmente. Dijo que queria tener hijos, pero no mostraba signos de la busqueda de una relación que cumpliera su deseo. Parece patologicamente, que no puede o no quiere poner descanso al pasado. Incluso después de todos estos años y todo su éxito, su amargura sigue. En una "pista oculta" de Escapology analiza su riña con Gary Barlow y no puede resistirse a parodiar acerca de los lujos de su viejo enemigo. Como un artista que ha alcanzado el cenit de su poder. Solo el éxito en America podría añadirse a su popularidad. Como siempre, hay quienes ponen en duda su capacidad para seguir estos niveles de increible éxito.



Existe una opinión común en el negocio de la música la carrera de Rob no puede ir más lejos. La percepción de la sabiduria es que nadie puede comprar un disco de Robbie Williams que tenga ya. El no puede mejorar en donde está. En los EE.UU también se enfrenta a muchos obstáculos. Está en contra de sus ex compañeros de grupo como otro niño estrella Justin Timberlake de 22 años siete menor. Aunque solo un año más joven que Rob, se encuentra su compañero rival Enrique Iglesias que ha disfrutado el éxito en los Estados Unidos durante más de tres años y ha establecido una base de fans leales. Independientemente de los problemas, algunos apuestan contra Williams.

En el lanzamiento de Escapology en alemania, Rob bajó los pronosticos y a su vez las perspectivas de su carrera. "Creo que después de esta gira y este album es todo cuesta abajo, realmente es lo que hago" dijo.
"Esta es la culminación de mi carrera ahora mismo, así que vengan a verme a un campamento de vacaciones en Butlins como hace cinco años con Oasis".
Poco probable, sí, pero ¡lo que sería un espectaculo!
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Re: Angels & Demons (Traducción Completa)

Notapor moiLolita30 » 25 Nov 2009 20:42

Y aquí finaliza este libro, espero que os haya gustado, a mi me pareció bastante interesante, trata muchos aspectos que desconocia como fan de Robbie, e incluso intimos y familiares, nos abre un poquito las puertas de su privacidad.
Bueno proximamente más....
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